10/31/2026
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10/31/2026
Old/New Testament
Each day includes a passage from both the Old Testament and New Testament.
Duration: 365 days
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
JeremĂas 22-23
ProfecĂas contra los reyes de Judá
22 Asà dijo Jehová: Desciende a la casa del rey de Judá, y habla allà esta palabra, 2 y di: Oye palabra de Jehová, oh rey de Judá que estás sentado sobre el trono de David, tú, y tus siervos, y tu pueblo que entra por estas puertas. 3 Asà ha dicho Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis ni robéis al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar. 4 Porque si efectivamente obedeciereis esta palabra, los reyes que en lugar de David se sientan sobre su trono, entrarán montados en carros y en caballos por las puertas de esta casa; ellos, y sus criados y su pueblo. 5 Mas si no oyereis estas palabras, por mà mismo he jurado, dice Jehová, que esta casa será desierta.
6 Porque asĂ ha dicho Jehová acerca de la casa del rey de Judá: Como Galaad eres tĂş para mĂ, y como la cima del LĂbano; sin embargo, te convertirĂ© en soledad, y como ciudades deshabitadas. 7 PrepararĂ© contra ti destruidores, cada uno con sus armas, y cortarán tus cedros escogidos y los echarán en el fuego.
8 Y muchas gentes pasarán junto a esta ciudad, y dirán cada uno a su compañero: ¿Por qué hizo asà Jehová con esta gran ciudad? 9 Y se les responderá: Porque dejaron el pacto de Jehová su Dios, y adoraron dioses ajenos y les sirvieron.
10 No lloréis al mu**to, ni de él os condoláis; llorad amargamente por el que se va, porque no volverá jamás, ni verá la tierra donde nació.
11 Porque asĂ ha dicho Jehová acerca de Salum hijo de JosĂas, rey de Judá, el cual reinĂł en lugar de JosĂas su padre, y que saliĂł de este lugar: No volverá más aquĂ, 12 sino que morirá en el lugar adonde lo llevaron cautivo, y no verá más esta tierra.
13 ¡Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus salas sin equidad, sirviĂ©ndose de su prĂłjimo de balde, y no dándole el salario de su trabajo! 14 Que dice: EdificarĂ© para mĂ casa espaciosa, y salas airosas; y le abre ventanas, y la cubre de cedro, y la pinta de bermellĂłn. 15 ÂżReinarás, porque te rodeas de cedro? ÂżNo comiĂł y bebiĂł tu padre, e hizo juicio y justicia, y entonces le fue bien? 16 Él juzgĂł la causa del afligido y del menesteroso, y entonces estuvo bien. ÂżNo es esto conocerme a mĂ? dice Jehová. 17 Mas tus ojos y tu corazĂłn no son sino para tu avaricia, y para derramar sangre inocente, y para opresiĂłn y para hacer agravio. 18 Por tanto, asĂ ha dicho Jehová acerca de Joacim hijo de JosĂas, rey de Judá: No lo llorarán, diciendo: ¡Ay, hermano mĂo! y ¡Ay, hermana! ni lo lamentarán, diciendo: ¡Ay, señor! ¡Ay, su grandeza! 19 En sepultura de a**o será enterrado, arrastrándole y echándole fuera de las puertas de JerusalĂ©n. 20 Sube al LĂbano y clama, y en Basán da tu voz, y grita hacia todas partes; porque todos tus enamorados son destruidos. 21 Te he hablado en tus prosperidades, mas dijiste: No oirĂ©. Este fue tu camino desde tu juventud, que nunca oĂste mi voz. 22 A todos tus pastores pastoreará el viento, y tus enamorados irán en cautiverio; entonces te avergonzarás y te confundirás a causa de toda tu maldad. 23 Habitaste en el LĂbano, hiciste tu nido en los cedros. ¡CĂłmo gemirás cuando te vinieren dolores, dolor como de mujer que está de parto!
24 Vivo yo, dice Jehová, que si ConĂas hijo de Joacim rey de Judá fuera anillo en mi mano derecha, aun de allĂ te arrancarĂa. 25 Te entregarĂ© en mano de los que buscan tu vida, y en mano de aquellos cuya vista temes; sĂ, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en mano de los caldeos. 26 Te harĂ© llevar cautivo a ti y a tu madre que te dio a luz, a tierra ajena en que no nacisteis; y allá morirĂ©is. 27 Y a la tierra a la cual ellos con toda el alma anhelan volver, allá no volverán.
28 ÂżEs este hombre ConĂas una vasija despreciada y quebrada? ÂżEs un trasto que nadie estima? ÂżPor quĂ© fueron arrojados Ă©l y su generaciĂłn, y echados a tierra que no habĂan conocido? 29 ¡Tierra, tierra, tierra!, oye palabra de Jehová. 30 AsĂ ha dicho Jehová: Escribid lo que sucederá a este hombre privado de descendencia, hombre a quien nada prĂłspero sucederá en todos los dĂas de su vida; porque ninguno de su descendencia logrará sentarse sobre el trono de David, ni reinar sobre Judá.
Regreso del remanente
23 ¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! dice Jehová. 2 Por tanto, asà ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquà que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. 3 Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. 4 Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.
5 He aquĂ que vienen dĂas, dice Jehová, en que levantarĂ© a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6 En sus dĂas será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.
7 Por tanto, he aquĂ que vienen dĂas, dice Jehová, en que no dirán más: Vive Jehová que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto, 8 sino: Vive Jehová que hizo subir y trajo la descendencia de la casa de Israel de tierra del norte, y de todas las tierras adonde yo los habĂa echado; y habitarán en su tierra.
DenunciaciĂłn de los falsos profetas
9 A causa de los profetas mi corazĂłn está quebrantado dentro de mĂ, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominĂł el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras. 10 Porque la tierra está llena de adĂşlteros; a causa de la maldiciĂłn la tierra está desierta; los pastizales del desierto se secaron; la carrera de ellos fue mala, y su valentĂa no es recta. 11 Porque tanto el profeta como el sacerdote son impĂos; aun en mi casa hallĂ© su maldad, dice Jehová. 12 Por tanto, su camino será como resbaladeros en oscuridad; serán empujados, y caerán en Ă©l; porque yo traerĂ© mal sobre ellos en el año de su castigo, dice Jehová. 13 En los profetas de Samaria he visto desatinos; profetizaban en nombre de Baal, e hicieron errar a mi pueblo de Israel. 14 Y en los profetas de JerusalĂ©n he visto torpezas; cometĂan adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecĂan las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra. 15 Por tanto, asĂ ha dicho Jehová de los ejĂ©rcitos contra aquellos profetas: He aquĂ que yo les hago comer ajenjos, y les harĂ© beber agua de hiel; porque de los profetas de JerusalĂ©n saliĂł la hipocresĂa sobre toda la tierra.
16 Asà ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. 17 Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros.
18 Porque ÂżquiĂ©n estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyĂł su palabra? ÂżQuiĂ©n estuvo atento a su palabra, y la oyĂł? 19 He aquĂ que la tempestad de Jehová saldrá con furor; y la tempestad que está preparada caerá sobre la cabeza de los malos. 20 No se apartará el furor de Jehová hasta que lo haya hecho, y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazĂłn; en los postreros dĂas lo entenderĂ©is cumplidamente.
21 No enviĂ© yo aquellos profetas, pero ellos corrĂan; yo no les hablĂ©, mas ellos profetizaban. 22 Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrĂan hecho oĂr mis palabras a mi pueblo, y lo habrĂan hecho volver de su mal camino, y de la maldad de sus obras.
23 ÂżSoy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? 24 ÂżSe ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ÂżNo lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? 25 Yo he oĂdo lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé. 26 ÂżHasta cuándo estará esto en el corazĂłn de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazĂłn? 27 ÂżNo piensan cĂłmo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal? 28 El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ÂżQuĂ© tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. 29 ÂżNo es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como ma****lo que quebranta la piedra? 30 Por tanto, he aquĂ que yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano. 31 Dice Jehová: He aquĂ que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: Él ha dicho. 32 He aquĂ, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los enviĂ© ni les mandĂ©; y ningĂşn provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová.
33 Y cuando te preguntare este pueblo, o el profeta, o el sacerdote, diciendo: ÂżCuál es la profecĂa de Jehová? les dirás: Esta es la profecĂa: Os dejarĂ©, ha dicho Jehová. 34 Y al profeta, al sacerdote o al pueblo que dijere: ProfecĂa de Jehová, yo enviarĂ© castigo sobre tal hombre y sobre su casa. 35 AsĂ dirĂ©is cada cual a su compañero, y cada cual a su hermano: ÂżQuĂ© ha respondido Jehová, y quĂ© hablĂł Jehová? 36 Y nunca más os vendrá a la memoria decir: ProfecĂa de Jehová; porque la palabra de cada uno le será por profecĂa; pues pervertisteis las palabras del Dios viviente, de Jehová de los ejĂ©rcitos, Dios nuestro. 37 AsĂ dirás al profeta: ÂżQuĂ© te respondiĂł Jehová, y quĂ© hablĂł Jehová? 38 Mas si dijereis: ProfecĂa de Jehová; por eso Jehová dice asĂ: Porque dijisteis esta palabra, ProfecĂa de Jehová, habiendo yo enviado a deciros: No digáis: ProfecĂa de Jehová, 39 por tanto, he aquĂ que yo os echarĂ© en olvido, y arrancarĂ© de mi presencia a vosotros y a la ciudad que di a vosotros y a vuestros padres; 40 y pondrĂ© sobre vosotros afrenta perpetua, y eterna confusiĂłn que nunca borrará el olvido.
Tito 1
SalutaciĂłn
1 Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según la piedad, 2 en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, 3 y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador, 4 a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.
Requisitos de ancianos y obispos
5 Por esta causa te dejĂ© en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, asĂ como yo te mandĂ©; 6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estĂ©n acusados de disoluciĂłn ni de rebeldĂa. 7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, 8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sĂ mismo, 9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que tambiĂ©n pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. 10 Porque hay aĂşn muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisiĂłn, 11 a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene. 12 Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. 13 Este testimonio es verdadero; por tanto, reprĂ©ndelos duramente, para que sean sanos en la fe, 14 no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad. 15 Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrĂ©dulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. 16 Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.
Reina-Valera 1960 (RVR1960)