02/10/2026
𖣁• 365 días con San Francisco de Asís •𖣁
1 de octubre | TOMÁS DE CELANO, Vida primera, II, 7: FF 505-507
Cuando sintió que ya estaba próximo el momento de su partida de este mundo –de esto estaba advertido por revelación divina desde hacía dos años–, llamó a los hermanos que él quiso y bendijo a cada uno según le venía inspirado del cielo, como, tiempos atrás, el patriarca Jacob a sus hijos (Gén 49,1ss.); o mejor si se quiere: como otro Moisés que, antes de subir al monte que le mostraba el Señor, colmó de bendiciones a los hijos de Israel (Dt 33,1ss).
Le rodeaban los hermanos; como el hermano Elías estaba a su izquierda, cruzó las manos y puso la derecha sobre su cabeza (cf. Gén 48,14); al estar privado de la luz de los ojos corporales, preguntó: «¿Sobre quién tengo mi mano derecha?». «Sobre el hermano Elías», le respondieron. «Sí, eso es lo que quiero», dijo. Y continuó: «A ti, hijo mío, te bendigo en todo y por todo. Y como bajo tu dirección el Altísimo ha multiplicado mis hermanos e hijos, así sobre ti y en ti los bendigo a todos. En el cielo y en la tierra te bendiga Dios, Rey de todo el universo. Te bendigo cuanto puedo y más de lo que yo puedo; y lo que yo no puedo, hágalo en ti quien todo lo puede. Acuérdese Dios de tus obras y trabajos y en la retribución de los justos sea conservada tu herencia. Que halles toda bendición que deseas y que te sea concedido cuanto pides dignamente. Adiós, hijos míos, vivid en el temor de Dios y permaneced siempre en Él, porque vendrá sobre vosotros una terrible tentación y la tribulación está cerca. Dichosos los que perseveren en las obras que comenzaron; mas algunos las abandonarán por los escándalos que van asuceder. Yo me apresuro a ir al Señor, y confío en llegar a mi Dios, a quien con devoción he servido en mi espíritu».
Estaba entonces viviendo en el palacio del obispo de Asís, y por esto rogó a los hermanos que cuanto antes lo trasladaran a Santa María de la Porciúncula, pues deseaba entregar su alma a Dios donde, como se ha dicho, conoció claramente por primera vez el camino de la verdad.
¡Pax et bonum!