15/08/2026
Listo el altar que ha sido preparado con amor y devoción para celebrar la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, uniendo este hermoso misterio de nuestra fe con la tradición de la Gritería Chiquita y la historia mariana de nuestro templo.
El lema “Suba la que es Virgen y Reina del Cielo” expresa el corazón de esta celebración. Nos recuerda que María, la Virgen pura y Madre de Dios, es elevada al cielo en cuerpo y alma y coronada en la gloria celestial como Reina. Es también una invitación a nuestro pueblo a elevar con alegría sus oraciones, alabanzas y cantos a la Madre de Dios.
En el centro del altar se encuentra la Inmaculada Concepción de María, símbolo de pureza, gracia y protección maternal. Esta imagen posee un significado muy especial para nuestra comunidad, ya que fue traída a nuestro templo por Monseñor Santiago Aguirre hace 49 años. Desde entonces, ha acompañado la fe y devoción de numerosas generaciones, convirtiéndose en parte de nuestra historia y tradición.
El azul y blanco representan a María: el azul nos recuerda su dimensión celestial y el blanco su pureza e Inmaculada Concepción. El dorado representa su gloria y dignidad como Reina del Cielo.
El símbolo mariano colocado en lo alto del altar representa nuestra consagración y amor a María, recordándonos que ella siempre nos conduce hacia Jesucristo.
Las flores simbolizan la belleza, pureza y alegría que ofrecemos a nuestra Madre. Los ángeles representan la corte celestial que acompaña a María en su gloria y celebra con ella el misterio de su Asunción.
Las maracas y chinchines representan la alegría y el entusiasmo de la Gritería Chiquita. Su sonido evoca la tradición de nuestro pueblo, que expresa su amor a la Virgen no solamente con oraciones, sino también con alegría, música y celebración.
Este altar es, en definitiva, un homenaje a María y a 49 años de historia y devoción desde la llegada de esta imagen de la Inmaculada Concepción a nuestro templo. Es memoria, tradición y fe transmitida de generación en generación.
“Suba la que es Virgen y Reina del Cielo”, porque María es elevada a la gloria y permanece para nosotros como Madre, Reina y ejemplo de fe.
¡Viva la Asunción de Maria!
¡Viva María, Reina del Cielo