06/10/2026
AMBERES PONE A PRUEBA LA SINODALIDAD
El obispo Johan Bonny ya prepara hombres casados para una posible ordenación sacerdotal en 2028 y ha advertido que, si Roma no autoriza ese camino, sería un «golpe fatal» para la credibilidad de la sinodalidad.
La pregunta es inevitable: si la sinodalidad consiste en escuchar y discernir, ¿por qué su credibilidad dependería de que Roma apruebe precisamente el resultado que algunos sectores ya han decidido que quieren?
Bonny sostiene que la escasez de sacerdotes exige soluciones extraordinarias, y ya tiene candidatos en formación mientras espera una respuesta del Vaticano. Pero quizá la crisis exige una pregunta anterior: ¿por qué se han desplomado las vocaciones y por qué la respuesta debe ser modificar una disciplina secular del sacerdocio latino en lugar de reconstruir una cultura de vocaciones, sacrificio y vida sacerdotal?
¿Sinodalidad auténtica o presión para obtener un resultado previamente deseado?