11/08/2026
En la primera página de nuestra revista oficial Mensajero Ala Blanca, leemos sobre la Iglesia de Dios de la Profecía… “es un vibrante cuerpo mundial de creyentes, unidos en adoración, trabajando mano a mano para compartir el amor de Dios y un mensaje de esperanza a los quebrantados de corazón…”
En Lucas 19:10, “Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”.
Este pasaje describe la declaración de MISION de Jesús, en Lucas 10:1-12 Jesús envía al primer equipo misionero …”ID; yo os envío como corderos en medio de lobos…” ”y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: “se ha acercado a vosotros el reino de Dios”.
Nicaragua es un extenso territorio cuya superficie alcanza los 130,373.4 Km², de acuerdo al resultado oficial del censo para el año 2025, tiene una población de 5,142,098 habitantes; de los cuales 49,726 han sido reconciliados con Cristo por medio del mensaje de esperanza y restaurador anunciado por la Iglesia de Dios de la Profecía la cual fue “Comisionada” por Jesús en Mateo 28:19.
Pero el reto es aún mayúsculo, nuestro vasto territorio posee dos Regiones Autónomas, estas a su vez tienen un mosaico de cultura, dialectos y etnias que aun no han sido alcanzadas, esto equivale al 8% de la población, (Miskitos, Criollos, Mayagnas y Ramas), es un desafío frontal para la Iglesia evangelizar las etnias de nuestro país en su lengua natal puesto que en nuestra declaración de fe creemos en una iglesia santa y universal … la cual ofrece confraternidad y llamamiento al servicio para los hombres y las mujeres de todas las razas, naciones, culturas y lenguas… Jesús antes de su ascensión le dijo a su Iglesia “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo ultimo de la tierra.” Hechos 1:8.
El mes de agosto es un mes misionero y esta es nuestra oportunidad para en nuestra Nicaragua el mensaje, como si Dios rogara por medio de nosotros Reconciliaos con Dios. Abracemos con pasión el deseo de Dios y avancemos seguros en la guíanza del Espíritu Santo porque ya se visualiza la línea de meta.