20/09/2026
AVISO IMPORTANTE:
Nuestra política sobre los niños en “Avivando El Fuego Sobrenatural”
Queremos asegurarnos de que todos conozcan nuestra política respecto a los niños en la iglesia:
• Si tus hijos hacen ruido, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si llegas tarde porque lograr que todos salieran de casa fue una batalla, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si tu niño pequeño no se queda quieto, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si tu bebé necesita comer, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si tu hijo hace preguntas en el momento menos oportuno, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si alguien llora, si necesita un refrigerio o tiene que ir al baño por tercera vez, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si tu hijo no se sabe todas las letras, todas las oraciones o cuándo sentarse y levantarse exactamente, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si sientes que pasaste todo el servicio atendiendo a tus hijos y escuchaste aproximadamente el 12 % del sermón, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si la mañana del domingo se siente caótica en lugar de tranquila, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
• Si te preocupa que tus hijos distraigan a las personas que te rodean, por favor, ven a la iglesia de todos modos.
!MUY IMPORTANTE ¡
Los niños no aprenden a ser parte de la Iglesia quedándose en casa hasta que puedan permanecer sentados en silencio.
• Aprenden estando aquí.
• Aprenden a cantar escuchándonos cantar.
• Aprenden las oraciones escuchándonos orar.
• Aprenden a adorar viéndonos adorar.
• Aprenden que la iglesia es su hogar porque les hacemos un lugar aquí.
El movimiento, los susurros, el llanto de los bebés y las vocecitas no son interrupciones en la vida de la Iglesia.
Son prueba de que la Iglesia está viva.
Así que trae a los bebés. Trae a los niños pequeños. Trae a los niños más grandes. Aunque llegues tarde. Siéntate atrás. Siéntate adelante. Sal cuando lo necesites y vuelve a entrar enseguida.
Simplemente ven.
Los niños no son simplemente el futuro de la Iglesia. Son parte de la Iglesia ahora mismo. Si no hacemos espacio para la próxima generación en la Iglesia, corremos el riesgo de convertirnos en una generación que deja iglesias vacías. Los niños que hoy ocupan nuestros bancos son los líderes, adoradores y servidores de la Iglesia del mañana. Y en Avivando el fuego sobrenatural hay un lugar para ellos aquí.