14/11/2023
📌 Tema: El candelabro
🗣️ Predicador:
Candelero o Candelabro: Utensilio diseñado con varios brazos para sujetar una lamparilla o vela.
El candelero proporcionaba luz a los sacerdotes mientras ellos se encontraban dentro del lugar Santo.
El oro del candelabro es un indicio de la divinidad de Dios, y para lograr la purificación, tiene que pasar por un horno a muy altas temperaturas, hasta que se funda y se moldeen, y las impurezas desaparezcan.
El ma****lo significa el dolor, el sufrimiento que tuvo que pasar el Señor en la cruz.
El talento de oro era siempre valioso y precioso, pero sin ser trabajado a martillazos no podría hacerse el candelero de oro. Si el hijo de Dios no hubiese sido molido por nuestros pecados, no existiera la iglesia (Isaías 53:5).
📌 Partes del candelero:
✨ El pie: la vara o el pie central representa el árbol que sostiene todo y de dónde proceden las cosas. Jesucristo es la columna, el elegido, por lo tanto, ésta en su simbología (1 Timoteo 3:15).
✨ 6 brazos: Además, el candelero posee 3 brazos izquierdos y 3 brazos derechos, para un total de 6 brazos, los cuales representan a los hermanos en Cristo (Hebreos 2:11). Estos brazos no estaban sujetados o pegados, sino que procedían del pie, tal es la unión de Cristo y sus miembros (Efesios 5:30).
✨ La caña: El tronco del centro se llama caña (Éxodo 25:34), distinguiéndola de los 6 brazos. Nos recuerda, que aunque Cristo esté ligado a sus santos consigo y los llama hermanos, Él tiene la preeminencia, Él es la cabeza, el Centro y la Fuente de todo.
En Éxodo 27:20-21 describe la lámpara que fueron llenadas de aceite puro de olivas, el aceite es figura del Espíritu Santo, indicando la plenitud del espíritu que los creyentes ya poseen y del cuál es un privilegio, y debe gozarse diariamente (Efesios 5:18).
El candelabro daba una sola luz y su principal utilidad era brillar hacia la parte delantera mostrando su hermosura (Éxodo 25:37).
Fuimos limpiados por su sangre, la cual nos acerca al lugar Santísimo. El tabernáculo fue una señal futura de la presencia de Dios, en la que tú y yo podemos entrar todos los días, y esto es un privilegio.