22/07/2021
Mirando más allá de la inmensidad.
estoy cerca al mar, cara a cara; mirando el atardecer, mirando como muere la tarde, durmiendo para siempre en el árrebol sobre las aguas del mar. La noche empieza a cargar los efectos de la soledad, del naufragio, de la tormenta. Se siente en la vida; la crueldad del mal, en las calles marcha la tragedia, el desprecio de la vida, bajo la luna camina el vicio en las calles de la ciudad, incita la pasión vendida, en una esquina cerca a un hostal, la muerte marcha escondida en la polvora y el plomo tras la furia de la cacerina o el filo de un puñal, va la mentira queriendo engañar a la verdad.
pensamientos se apresuran, aplaudidos por las olas, mirando a oscuras el va y ven de las aguas, en la convocatoria de la inmensidad, la imaginasion de sirenas y los duendes en alta mar; parece la suerte o la justicia, como a los hombres llega la piedad. Yo miro con los ojos nublados del imposible, y veo claramente la vida; más allá de lo que se ve, el aliento parece irse en un suspiro, como parece morir en la noche el sol. La verdad parece irse en una falacia, en la apologia de la mentira, en las buenas ideas que nunca se cumplen, o en las verdades que mueren en los labios de los que mienten.
en el corazón se siente solo palpitar la esperanza, como flota en lo invisible la fe,. Hoy cara a cara llora uno, y gime el otro, la mentira miente a la verdad, el amor confronta al desamor, la infidelidad traiciona a la lealtad, lo injusto desafía a lo justo, el ego quiere humillar a la razón. Entonces yo meditabundo en la crueldad de un moribundo mal, claramente entiendo que se acerca el climax del perjucio y la desobediencia en el humano corazón. Yo me veo preso en la ideologia de la fe, y en la voluntad de tu corazón.