24/12/2025
El caminar cristiano requiere perseverancia. Jesús nos advirtió que, en los últimos tiempos, muchos se enfriarán en la fe, pero los que permanezcan firmes hasta el final recibirán la salvación. Perseverar significa seguir creyendo, obedeciendo y confiando, incluso frente a las dificultades, persecuciones y tentaciones que intentan alejarnos de Dios.
La vida cristiana no es una carrera corta, sino un camino de fidelidad hasta el último día. Los que se mantengan firmes serán recompensados por el Señor. La perseverancia no proviene de la fuerza humana, sino del poder del Espíritu Santo, que nos capacita para ganar todas las luchas. Debemos acudir a Dios en busca de esa fortaleza todos los días, sabiendo que pronto seremos recibidos en la gloria eterna.