17/09/2016
DEVOCIONAL DE HOY. BENDECIDO SABADO
¿CULPABLE?
"Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él" (Juan 9:1-3). LECTURAS ADICIONALES: Génesis 3:13-14; Isaías 1:19; Habacuc 2:14; Romanos 5:20; 8:20-23; Apocalipsis 21:3-5.La mirada compasiva de Jesús capta la atención de los discípulos. Ellos miran y juzgan. Preguntan: "Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego?"
Juzgamos por las apariencias y por nuestros patrones culturales. Los discípulos atribuían toda enfermedad o problema al pecado personal o de la familia.
El pecado trae consecuencias horribles al mundo. Toda la creación está bajo maldición. Sufrimos las consecuencias de la maldición de la creación debido a la caída de Adán y Eva.
Jesús venció todas las maldiciones, aun la maldición de la caída. Pero, muchos se enferman, muchos tienen accidentes, muchos enfrentan problemas serios de toda índole debido a que aún la creación gime esperando a ser redimida.
Los que rechazan a Dios están bajo fuerzas satánicas y escogen maldición y muerte; reciben todo el daño de las fuerzas satánicas, las consecuencias de la maldición universal y los daños causados por su pecado personal.
Jesús es muy claro en su respuesta: "No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él".
El propósito de Dios es que su gloria se manifieste; lo hace aboliendo el pecado y sus consecuencias.
Hoy Dios perdona, sana, restaura, prospera. Hoy Él nos puede limpiar totalmente el corazón de pecado.
Sin embargo, cuando Jesús regrese y complete la redención de toda la creación, no habrá más sufrimiento, ni llanto, ni injusticia, ni dolor, ni enfermedades. Habrá nuevos cielos y nueva tierra. ¡La gloria de Dios estará sobre toda la creación!