20/07/2026
*INFORME DE LA LABOR DE APOYO EN LA GUAIRA*
19/07/26
En coordinación con hermanos de Caracas, creyentes provenientes de diferentes partes del país y un grupo de profesionales de la salud, se están desarrollando diariamente diversas jornadas de ayuda humanitaria, atención médica y evangelización en las zonas afectadas de La Guaira.
En estas labores participan médicos, odontólogos, enfermeras y hermanos colaboradores de distintas áreas. También se ha contado con el apoyo de creyentes procedentes de Barinas, especialmente en la distribución de literatura y la predicación del Evangelio.
ATENCIÓN MÉDICA Y ASISTENCIAL
Los equipos de salud están trasladándose diariamente a La Guaira para ofrecer consultas y atención básica a las personas damnificadas, rescatistas, funcionarios y demás trabajadores que permanecen en las zonas afectadas.
Entre los recursos que han logrado llevar se encuentran:
Medicinas básicas.
Antihipertensivos.
Antialérgicos.
Medicamentos para tratamientos regulares.
Materiales para curas locales.
Vitaminas y suplementos.
Mascarillas.
Pañales para niños y adultos.
Artículos de aseo personal.
Los médicos pertenecientes a las asambleas han podido atender un número considerable de pacientes. También se han realizado consultas especializadas, incluyendo evaluaciones de cardiología. Para ello, se trasladó un equipo de electrocardiografía hasta el área de la carpa donde funciona uno de los puntos de atención.
En Caraballeda, considerada una de las zonas más afectadas, se están realizando principalmente curas, administración de medicamentos y atención de personas con diversas lesiones y enfermedades.
Actualmente hay numerosos casos de infecciones respiratorias y gastrointestinales, relacionados con la contaminación ambiental y las difíciles condiciones en las que están viviendo muchas familias.
También se está ofreciendo apoyo vitamínico a quienes acuden a las jornadas, prestando especial atención al personal que trabaja durante largas horas en la remoción de escombros, búsqueda, rescate y atención de la emergencia.
Tanto los profesionales como los pacientes y colaboradores necesitan utilizar mascarillas debido a la contaminación presente en el aire.
Cuando llovizna, el polvo y los residuos se convierten rápidamente en lodo, haciendo aún más difícil el desplazamiento y el trabajo de los equipos de apoyo.
Las máquinas ya han comenzado las labores de demolición en distintas áreas. Aunque no se descarta completamente la posibilidad de encontrar personas con vida, se considera que algunas pudieran encontrarse a gran profundidad entre los escombros.
Según la información recibida, hasta el día martes todavía habían sido rescatadas algunas personas con vida. Posteriormente, la mayoría de las labores se han concentrado en la recuperación de cuerpos.
Los hermanos están preparando y distribuyendo combos de aseo personal, alimentos y otros artículos esenciales para las familias damnificadas.
La ayuda también está llegando a:
Personas ubicadas en los refugios.
Guardias y funcionarios.
Rescatistas.
Personal de Protección Civil.
Trabajadores encargados de remover los escombros.
Familias que permanecen cerca de las zonas afectadas.
Muchos de estos trabajadores están realizando sus labores con recursos muy limitados, por lo que agradecen profundamente todo lo que reciben.
Entre los artículos adquiridos y distribuidos se encuentran:
Tiendas de campaña.
Carpas.
Colchones.
Plásticos para protegerse de la lluvia.
Alimentos enlatados.
Agua potable.
Manzanas y otros alimentos.
Vitamina C.
Mascarillas.
Pañales.
Productos de higiene personal.
EVANGELIZACIÓN Y DISTRIBUCIÓN DE LITERATURA
Mientras los profesionales de la salud atienden a los pacientes en los puntos médicos, otros grupos de hermanos recorren los alrededores distribuyendo literatura cristiana y compartiendo el mensaje del Evangelio.
Se están recibiendo Nuevos Testamentos enviados desde Colombia, los cuales son distribuidos gratuitamente. También se están entregando libros para colorear a los niños.
Los hermanos han instalado tiendas de campaña en diferentes sectores. En estos lugares reciben diariamente un flujo constante de personas, imparten clases bíblicas varias veces al día y realizan reuniones de predicación cada vez que se reúne un grupo de personas.
La respuesta ha sido de mucho respeto y agradecimiento. Muchas personas escuchan atentamente el mensaje de esperanza y salvación en medio del dolor y de las pérdidas que están enfrentando.
En una de estas oportunidades, dos maestras escucharon el mensaje del Evangelio con mucho respeto y expresaron su agradecimiento. Ambas se encontraban profundamente afectadas, pues habían perdido a varios de sus alumnos y compañeros de trabajo.
Se está predicando en la carpa cada noche y hoy empezaron clases bíblicas para niños de la zona y antiguos alumnos de la clase allí. Algunos han confesado ser salvos en estos esfuerzos evangelísticos.
ATENCIÓN A RESCATISTAS Y ORGANISMOS DE SEGURIDAD
También se ha podido predicar el Evangelio a guardias, rescatistas y miembros de Protección Civil.
El comando de Protección Civil solicitó que cada domingo por la noche se realice un culto de predicación para todo el personal. Esta petición representa una puerta abierta para llevarles el evangelio a aproximadamente 160 rescatistas y a un grupo de damnificados que se encontraban en Playa Grande.
Las personas atendidas han demostrado un profundo agradecimiento por la ayuda médica, humanitaria y espiritual que están recibiendo.
Damos gracias al Señor por cada hermano, profesional de la salud, colaborador y creyente que ha dispuesto su tiempo, sus conocimientos y sus recursos para servir en esta emergencia.