21/06/2022
🔥🔥🔥
PONLO AL CENTRO.
—
A los que me leen, quiero darles el mejor consejo que tengo, el último que pudiera dar y el único que quisiera que atesoren en su corazón si tuviera que despedirme para siempre; no se trata de encontrar a quién amar, cómo hacer más dinero, que sigan sus sueños, todo eso y más termina siendo un sin sentido si no siguen el consejo que les daré. El consejo es este:
—
Pon a Jesús al centro de tu vida y entrégate por completo a Él. No le niegues nada, dale todo de ti, tus éxitos y tus fracasos, tus gozos y sus sufrimientos, miedos y valentías; no le reserves nada de tu vida, dásela en totalidad. Deja que Él te use para Su Gloria, que te lleve a donde te quiera llevar, deja que Él destruya tu vida y te dé una mejor. No resistas en tu corazón a su voluntad, deja que caiga sobre ti como un yunque que aplasta todo lo que no es de él.
—
Mientras otros gastan su vida en cosas vanas, tú gástala para Cristo; otros invierten sus vidas en cosas temporales, tú inviértela para en el reino de Dios; otros se consumen en la carne y se apasionan por lo corrupto del mundo, tú deja que te consuma y apasione vivir para Su Gloria.
—
No pierdas tiempo, la vida se va, nunca tendrás la misma edad que ahora tienes, ni la misma fuerza; cada día que pasa se va y jamás volverá. Un día serás un hombre adulto, lleno de compromisos, con menos fuerza, con más quejas, con más afanes y la oportunidad que tienes hoy jamás volverá. ¡Abandona tu vida en la de Cristo!
—
Muchos querían seguir a Jesús, pero desistieron por no estar dispuestos a abandonar lo que amaban; los discípulos se angustiaron pues ellos habían abandonado todo por causa de Cristo. Cuando preguntaron qué recompensa tendrían, Jesús les dijo: «cien veces más». Seguir a Jesús vale más que todo cuando dejes por él. Empieza dejando tu vida en sus manos, déjalo vivir en ti.
—
Claro, también podrás servirle en la vejez, pero si no le sirves hoy, vivirás arrepentido cada día de tu vida. ¡Se te van los años! ¡Haz que tu vida cuente sirviéndole a Él! ¡No mañana, hoy! ¡Vive La Misión del reino de Dios en tu vida! Y no, este no es un mensaje evangelístico, es un llamado a dejar de vivir un cristianismos tibio.
—