13/11/2016
Enfrentando la vida diaria
Hay tantas cosas que día a día demandan nuestras fuerzas... tantas crisis que afrontar, tantos problemas por resolver, tantas personas que necesitan de ayuda, de nuestra ayuda, que a veces nos sentimos agotados, sentimos que nuestras fuerzas, nuestro ánimo y nuestra fe están a punto de sucumbir.
Guillermo no fue la excepción, al decirme que no podía continuar escuchando los problemas de las personas. Lo estaban sobrepasando en su estado anímico y espiritual.
Sin embargo, cuando reconocemos nuestra debilidad, es en momento cuando el Espíritu Santo empieza a obrar en nuestra vida de una forma distinta.
Es en esos momentos que,al reconocer que no tenemos en nuestras manos la solución a las dificultades, no tenemos las fuerzas para luchar contra las adversidades, no tenemos los recursos para suplir las necesidades de nuestros hermanos, no tenemos las palabras para infundir aliento a los caídos, y nos rendimos ante la presencia del Señor de señores y Rey de reyes, que las manos de Dios empezarán a obrar a nuestro favor.
Recuerdo que esta oración fue un paso importante, en momentos cruciales, y quizás te pueda hoy ayudar a dar ese paso necesario para avanzar a la victoria .
Señor Jesucristo,Rey de reyes, tú tienes el poder sobre la vida y la muerte, tú conoces aún las cosas que son inciertas y ocultas; nuestros pensamientos y sentimientos no están escondidos de ti. Tú conoces lo débil que soy, tanto en alma como en cuerpo y dame fuerzas en mi debilidad y sostenme en mis sufrimientos y pruebas. Que mi fuerza venga de tu poder, a través de tu Espíritu Santo, para que pueda mostrar tu gloria, tu grandeza y tu misericordia ante quienes me rodean. Amén.
El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Isaías 40: 29 - 31
Dios te bendiga.