16/10/2025
Marcos 11:25 dice:
"Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas."
Este pasaje nos enseña que la compasión y el entendimiento en nuestro corazón son fundamentales para recibir el perdón. La Palabra nos invita a cultivar un corazón semejante al de Jesús, quién dió su vida por todos , aún sabiendo que uno lo traicionaría.
Sin embargo, debemos ser conscientes de que guardar resentimiento o rencor contra cualquier persona (un familiar, un amigo o quien sea) puede generar una raíz de amargura . Esta amargura es profundamente dañina: enferma el alma y destruye el corazón bondadoso que Dios quiere para nosotros.
Considera la importancia de lo que permites entrar en tu corazón, pues "de la abundancia del corazón habla la boca". Por lo tanto, si identificas que tienes rencor, la única salida liberadora es perdonar de corazón, imitando lo que Jesús hizo en la cruz = Perdonarnos.
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