18/12/2022
LAS DIFERENTES UNCIONES
Había diferentes tipos de personas sobre las cuales se derramó aceite en el Antiguo Pacto, cada uno de ellos representa un grupo de personas hoy día:
1-》 Leprosos (Limpieza, Justificación)
2-》 Invitados (Aceptos, Renovados)
3-》 Reyes (Gobierno, Autoridad)
4-》 Sacerdotes (Santificación, Consagración)
Veamos cada uno en detalle
1》LOS LEPROSOS
(Limpieza y Purificación: Justificación)
Levítico 14:2, 15-18
“Esta será la ley para el leproso cuando se limpiare: será traído al sacerdote, y éste saldrá fuera del campamento y lo examinará; Asimismo el sacerdote tomará del log de aceite, y lo echará sobre la palma de su mano izquierda, y mojará su dedo derecho en el aceite que tiene en su mano izquierda, y esparcirá del aceite con su dedo siete veces delante de Jehová. Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa. Y lo que quedare del aceite que tiene en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que se purifica; y hará el sacerdote expiación por él delante de Jehová.”
Cada uno de nosotros cuando vino al Señor, era un leproso; aunque no fuera lepra física, pero nuestra alma y a veces nuestro espíritu estaba lleno de contaminación e inmundicia.
Cuando la unción nos tocó, Su aceite nos limpió, la lepra desapareció.
El aceite en la mano tiene que ver con servicio, con ofrendar, con bendición.
El aceite en el lóbulo de la oreja está relacionado con el oído espiritual, ahora abierto para escuchar al Espíritu Santo; y el aceite sobre la cabeza, denota la mente renovada en Cristo Jesús.
2》LOS INVITADOS
(Aceptos, renovados)
Cuando el dueño de la casa recibía a un invitado, hacía lo siguiente:
-》 Le lavaba los pies
-》 Le cambiaba las ropas sucias por vestidos limpios
-》 Le ungía la cabeza con aceite aromático
-》 Lo sentaba a la mesa y le servía vino y alimento.
Cuando el Salmista David escribió lo que hoy conocemos como el Salmo 23, es porque él tuvo la revelación de haber sido invitado a la casa del Padre.
Todos nosotros andábamos errantes por el mundo, pero un día vinimos a la casa del Padre y fuimos recibidos por Él, nos lavó los pies quitándonos el polvo del camino.
Nos cambió las vestiduras viles por vestiduras reales, ropaje perfumado con aceite aromático preparado con aloe, mirra y casia.
Ungió nuestra cabeza con el aceite de la unción, denotando que hemos sido consagrados, apartados para Su gloria.
Él nos sentó a Su mesa y nos ha dado a beber del vino, el gozo de la salvación, nos sustenta con Su Palabra.
Salmos 23:5-6
“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”
3》LOS PROFETAS UNGÍAN REYES
1 Reyes 19:15-16
“Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.”
No hay evidencia que Elías ungiera a Eliseo, solamente le tiró el manto como señal de apartarlo para el Ministerio.
Elías no logró ungir a Jehú, pero lo hizo Eliseo en su tiempo, a través de un joven profeta que él mismo envió.
2 Reyes 9:1-3
“Entonces el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: Ciñe tus lomos, y toma esta redoma de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Galaad. Cuando llegues allá, verás allí a Jehú hijo de Josafat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos, y llévalo a la cámara. Toma luego la redoma de aceite, y derrámala sobre su cabeza y di: Así dijo Jehová: Yo te he ungido por rey sobre Israel. Y abriendo la puerta, echa a huir, y no esperes”.
El Profeta Samuel ungió al Rey Saúl con una redoma y a David con el cuerno entero.
1 Samuel 10: 1
“Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?”
1 Samuel 16:13
“Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá”.
También el Sacerdote Sadoc y el Profeta Natán ungieron al Rey Salomón.
1 Reyes 1:32-34
“Y el rey David dijo: Llamadme a Sadoc sacerdote, y a Nathán profeta, y á Benaía hijo de Joiada. Y ellos entraron a la presencia del rey. Y el rey les dijo: Tomad con vosotros los siervos de vuestro señor, y haced subir a Salomón mi hijo en mi mula, y llevadlo a Gihón: Y allí lo ungirán Sadoc sacerdote y Nathán profeta por rey sobre Israel; y tocaréis trompeta, diciendo: ¡Viva el rey Salomón! Después iréis vosotros detrás de él, y vendrá y se sentará en mi trono, y él reinará por mí; porque a él he ordenado para que sea príncipe sobre Israel y sobre Judá. Entonces Benaía hijo de Joiada respondió al rey, y dijo: Amén. Así lo diga Jehová, Dios de mi señor el rey. De la manera que Jehová ha sido con mi señor el rey, así sea con Salomón; y él haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David. Y descendió Sadoc sacerdote, y Nathán profeta, y Benaía hijo de Joiada, y los Ceretheos y los Peletheos,e hicieron subir a Salomón en la mula del rey David, y lleváronlo á Gihón. Y tomando Sadoc sacerdote el cuerno del aceite del tabernáculo, ungió á Salomón: y tocaron trompeta, y dijo todo el pueblo: ¡Viva el rey Salomón!”
4》SACERDOTES
(Para Santificación o Consagración)
Dios había escogido a Israel para que fuera consagrado para Él.
Éxodo 19:3-6
“Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.”
El pueblo se cansó de esperar a Moisés, quien había dicho que estaría cuarenta días en el Sinaí, pero no consideró los cuatro días de camino, de manera que el pueblo al verse sin líder, deciden volver a sus costumbres paganas, aprendidas en Egipto; funden todos sus anillos, pendientes, pulseras de oro y le dan forma de un ídolo egipcio.
Dios cambia Su escogencia por causa de la idolatría de Israel.
Éxodo 32:25-28
“Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos, se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví. Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.”
Resultó que cuando Moisés reprendió al pueblo y les pidió definirse, sólo los Levitas estaban de su lado.
Ahora los escogidos y consagrados serían los Levitas en vez de los Primogénitos de Israel.
Números 8:14-17
“Así apartarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y serán míos los levitas. Después de eso vendrán los levitas a ministrar en el tabernáculo de reunión; serán purificados, y los ofrecerás en ofrenda. Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel. Porque mío es todo primogénito de entre los hijos de Israel, así de hombres como de animales; desde el día que yo herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, los santifiqué para mí.”
A partir de este momento, los ungidos serían los levitas, apartados para el sacerdocio; y de en medio de ellos saldría el sumo sacerdote.
Los Profetas Ungían a los Sacerdotes para ministrar en el Tabernáculo.
Éxodo 30:30-31
“Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes. Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras generaciones.”
El ungimiento del Sacerdote se hacía con el aceite de la unción, símbolo del Espíritu Santo.
Levítico 8:12
“Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo.”
Levítico 8:30
“Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él; y santificó a Aarón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.”
Nuestro Señor Jesucristo fue nuestro Sumo Sacerdote, lo cual fue profetizado; ahora bien, el orden sacerdotal de Cristo no era de Leví, ya que este sacerdocio era imperfecto y temporal; Cristo procede de un orden sacerdotal inmutable, sin genealogía, el de Melquisedec.
El Profeta David tuvo clara revelación acerca del Ungido, lo cual expresa en varios de sus salmos.
Salmos 45:6-9
“Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros. Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; Desde palacios de marfil te recrean. Hijas de reyes están entre tus ilustres; Está la reina a tu diestra con oro de Ofir”.
Este Salmo nos expresa claramente que Cristo sería ungido con el aceite de la unción de las especies aromáticas que se usaba para los sacerdotes.
Salmos 110:4
“Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.”
Melquisedec aparece por vez primera en la Biblia cuando Abraham le entrega a Él los diezmos del botín, al venir victorioso de la batalla de los reyes.
Entonces Melquisedec saca pan y vino y bendice a Abraham; esto nos habla de Cristo, Quien en la última cena hace lo mismo al bendecir a Sus apóstoles.
El Sacerdocio de Cristo fue cumplido, tal cual fue profetizado en Salmos.
Hebreos 8:1-3
“Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre. Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.”
Todo lo que Cristo conquistó para nosotros, nos fue transferido por Su Espíritu Santo.
1 Pedro 2:9
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”
Somos Sacerdotes de una mejor estirpe por el Cristo Ungido que vive dentro de nosotros.
Ahora, a través del Sacerdocio de Cristo, cada creyente se convierte en un sacerdote, sea niño, joven, anciano, mujer o varón; si el Espíritu de Cristo vive dentro de él o de ella, es un sacerdote.
Si el Espíritu Santo (o el Espíritu de Cristo) vive dentro de nosotros, entonces Él desde adentro nos revela la Verdad y nos dirige en la voluntad de Dios.
El Nuevo Pacto profetizado por Jeremías y confirmado en la carta a los hebreos, nos habla de ese sacerdocio en cada uno de nosotros:
Jeremías 31:33-34
“Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.”
Para que cada uno reciba la Palabra en los corazones, es preciso ser impartidos por la revelación divina mediante el Espíritu Santo.
Recibir la revelación del Sumo Sacerdocio de Jesucristo y del establecimiento del Sacerdocio (un Reino de Sacerdotes) en el cuerpo de Cristo por la obra del Espíritu Santo, es crucial para comprender que ya no hay varón ni mujer en el ministerio; que cada creyente tiene acceso directo al trono.
Ahora nosotros como sacerdotes hemos sido ungidos por el Espíritu Santo, no con aceite natural físico, sino con la unción del santo.
1 Juan 2:20
“Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.”
1 Juan 2:27
“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.”
Atte. Apóstol José Luis García a los pies de Cristo.
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