La Victoria es desde su fundación, una ciudad mariana; esto es dedicada a la Madre de Dios. Nació bajó el nombre de Nuestra Señora de La Victoria, nombre dado a la Virgen del Rosario. Su primera iglesia estuvo dedicada a Santa Inés y fue desde un principio, cabeza del Vicariato de los Valles de Aragua. La primera Patrona Fue Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de México y de América, nuestra actu
al Patrona, durante el siglo XIX. Los cuatro siglos de historia Municipal han estado íntimamente vinculados a la Iglesia y su presencia esta en todos nuestros hechos históricos de paz y de guerra. Bastaría con recordar la “Protección Visible de María Santísima de la Concepción”, de la cual habla el General José Félix Ribas, después de la Batalla del 12 de Febrero de 1814. Existen sociedades Religiosas en nuestra ciudad, desde el siglo XVII y la participación de religiosos victorianos en el devenir histórico de Venezuela es de primera importancia. Sacerdotes como Antonio Loreto de Silva, el Padre Juan de Heredia y Aguiar, los Padres Peraza, Gascón, Bobadilla, Simón Lazo, Machado, Carías, Cerró Udis, Rojas Mata, han trabajado incansablemente por la comunidad. Muchos párrocos han sido luego misteriosos obispos; entre ellos Monseñor Castro, Arzobispo de Caracas; Gregori Adam, Arzobispo de Valencia; Ángel Pérez Cisneros, Arzobispo Emérito de Mérida; Gustavo García, Obispo de Guarenas. La parroquia original consagrada a la Virgen de Guadalupe, cedió espacio a nuevas como La Candelaria, El Carmen, y próximamente El Calvario, Zuata, Guacamaya y El Pao, Las Mercedes – La Mora, Sabaneta y Tuy Arriba. La iglesia Matriz comparte feligresía con otras iglesias, entre las cuales, la de Nuestra Señora de La Candelaria, La Capilla de El Calvario, la de Las Mercedes, la de Nuestra Señora del Carmen, la de La Mora, y otras. Las primeras instituciones del servicio de la ciudad, fueron creadas o por la iglesia o por el cura; desde el primer hospital y la primera escuela, hasta “La Coral Santa Cecilia”. Hemos conversado en su momento con nuestros Obispos, consultándoles sobre la posibilidad de la creación de la Diócesis de La Victoria. Han sido generosos en la respuesta; desde el recordado Monseñor Feliciano González, hasta nuestros actuales pastores, Monseñor José Vicente Henríquez Andueza y Reinaldo del Prette Lissot. Es de apuntar con verdadera alegría el hecho de que durante la solemne Misa oficiada el 12 de Febrero del año 2001, en nuestra Iglesia Matriz, en cumplimiento del Voto del General Ribas, el oficiante, Monseñor José Vicente Henríquez Andueza, Obispo de la Diócesis de Maracay, al dar gracias a Dios por haberle permitido recuperarse de quebrantos de salud y poder asistir a presidir tan importante celebración, dijo: “Estoy Feliz y doy gracias a Dios, por haberme permitido venir hoy, a celebrar Misa… en esta Catedral”. Los victorianos presentes, especialmente quienes saber leer entre líneas las palabras de nuestros obispos, sentimos verdadera alegría de corazón. Ya en la Plaza, le preguntamos a Monseñor Henríquez si la frase obedecía a un lapsus, a una “traición del subconsciente”, a un “secreto mal guardado”, a un simple “pelón”, o a un “mensaje cifrado” para quien lo supiera entender. Con la benevolencia que lo caracteriza y el afecto que siempre nos ha dispensado, aguanto el feroz interrogatorio y al final, haciendo gala de mucha picardía dijo: “los secretos de los Obispos os descubren los cronistas”. Es un hecho que el regalo de Dios para nuestra ciudad, en el amanecer del siglo XXI, es la elevación a Diócesis y la conversión de nuestra Iglesia pueblerina, hoy Basílica Menor, a la categoría de Catedral de La Victoria. Todos han reconocido la gran importancia de la iglesia victoriana a través de la historia. Los primeros curas, las iglesias, las Matrículas, las visitas pastorales, las instituciones creadas, las iglesias y oratorios particulares. Capitulo a parte merecerá la historia de nuestra Catedral, La Santa Iglesia Matriz, construida a partir de 1620 en el sitio donde ahora se encuentra la Estatua de Ribas y “mudada” a finales del siglo XVIII al lugar que ahora ocupa, desde su inauguración en 1805. La ciudad de la Victoria, tiene más de cuatrocientos años. No se conocen ni su fecha de Fundación, ni el nombre de su Fundador. Solo sabemos que el sitio donde está enclavada, estaba poblado desde miles de años antes de la llegada de los españoles. Prueba de ello es la presencia de petroglifos ó “piedras pintadas” cuyo significado era desconocido por los habitantes de la región por ser milenarios, y cementerios indígenas, testimonio de la presencia de habitantes autóctonos. Lo que si sabemos, es que el primer edificio público de la ciudad fue la Iglesia, erigida el 18 de Noviembre de 1620 y terminada alrededor de 1657. El próximo año 2000, La Iglesia Matriz cumple 380 años. A su alrededor creció el pueblo. La iglesia estuvo inicialmente un poco mas adelante del sitio de donde esta ahora. A finales del siglo VXIII se construyó el actual edificio y su inauguración se hizo el 25 de Febrero de 1814. En esa Iglesia, pero en el edificio viejo, fue bautizado el Victoriano Juan Vicente Bolívar Ponte, padre del Libertador. Allí se bautizaron varios Próceres de la Independencia, se casarón varios Presidentes de Venezuela y miles de victorianos que tienen a su iglesia como Centro Espiritual y Religioso de la ciudad. En 1858 fue utilizada como Cuartel Militar. Fue declarada Monumento Histórico Nacional, el 2 de Agosto de 1962, Según Gaceta Oficial Nº 26.320.