21/05/2025
En memoria de alguien que vivió con valentía el camino terrenal.
Hoy su cuerpo vuelve al polvo y su espíritu regresa a Dios.
En Cristo, este no es un adiós, sino un hasta luego. ¡Gloria a Dios por la esperanza eterna que tenemos en Él!
Si vivimos, para el Señor vivimos; y, si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. Romanos 14:8.