04/06/2023
“DETERMINADOS”
Filipenses 3:13 y 14 Hermanos, no considero haber llegado ya a la meta, pero esto sí es lo que hago: me olvido del pasado y me esfuerzo por alcanzar lo que está adelante. Sigo hacia la meta para ganar el premio que Dios me ofreció cuando me llamó por medio de Jesucristo.
Un escrito en un trozo de papel que fue encontrado en el bolsillo de un hermano africano fallecido a causa de su fe, en una de las violentas persecuciones que todavía existen en pleno siglo XXI, decía así:
Pertenezco al compañerismo de los que no se avergüenzan, la suerte está echada, he cruzado la línea divisoria, he hecho la decisión, soy uno de sus discípulos y no miraré hacia atrás, no reduciré la velocidad, no retrocederé, no permaneceré inerte.
Mi pasado ha sido perdonado, mi presente tiene sentido y mi futuro está asegurado. He roto con la vida mediocre, con el andar por vista, con los planes pequeños, con las visiones recortadas, con los sueños desteñidos, con el hablar mundano, con el ofrendar limosnas y con los objetivos enanos.
No parpadearé frente al sacrificio, no titubearé ante los adversarios, no negociaré en la mesa del enemigo, ni repararé en las competencias de popularidad. No abandonaré, no me callaré hasta que haya orado, declarado, pagado y predicado la causa de mi Señor Jesús. Soy su discípulo y me movilizaré hasta que él venga, ofrendaré hasta que me muera, predicaré hasta que lo conozcan y trabajaré hasta que él me detenga. Cuando él regrese a buscar a los suyos, no quiero que tenga dificultad en reconocerme…quiero que mi imagen sea clara a su vista.
Cada una de estas palabras iluminaron mi pacto diario y eterno, mi presente tiene sentido y mi futuro está asegurado; corro por un premio incorruptible, eterno y Dios me dice: Hijo, mi parte está hecha, solo esfuérzate y sé valiente.