Conoce tu fe Católica

Conoce tu fe Católica Esta pagina ha sido creada para instruir a los Cristianos Católicos sobre su fe y así conociéndola la puedan amar y vivir en plenitud.

Esta página busca dar una buena batalla basado en la apologética y en la instrucción para que así se conozca la verdad que nos hará libre . Esta pagina nace de la necesidad de que por estos medios ( redes sociales) se produzca una evangelización que nos permita conocer lo que creemos nosotros los Catolicos y asi poder amar lo que creemos ya que nadie puede amar lo que no conoce.

Ernesto Raydan Van con todo para la alcaldía de  .
17/11/2017

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En estos centros Votaremos en las primarias de este domingo 19 de noviembre para la . Si se puede!!!

¿Ustedes se preguntan lo mismo?
20/07/2015

¿Ustedes se preguntan lo mismo?

En aquel tiempo, le dijeron a Jesús algunos escribas y fariseos: “maestro, queremos verte hacer una señal prodigiosa”. É...
20/07/2015

En aquel tiempo, le dijeron a Jesús algunos escribas y fariseos: “maestro, queremos verte hacer una señal prodigiosa”. Él les respondió: “Esta gente malvada e infiel está reclamando una señal, pero la única señal que se le dará, será la del profeta Jonás. Pues de la misma manera que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de la ballena, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra. Los habitantes de Nínive se levantarán el día del juicio contra esta gente y la condenarán, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay alguien más grande que Jonás. La reina del sur se levantará el día del juicio contra esta gente y la condenará, porque ella vino de los últimos rincones de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien más grande que Salomón”. Mateo 12, 38 al 42
Vivimos en la era de internet, de las comunicaciones mundiales en tiempo real, de las empresas de mensajería que en menos de 24 horas mandan un paquete al otro extremo del globo terráqueo. El hombre moderno todo lo quiere ver, todo lo quiere tocar. Quiere pruebas de todo lo que se le dice.
Esto no es algo exclusivo de nuestro tiempo.
A Jesucristo también los judíos le pedían señales para creer. Querían ver y tocar. Y no es que Cristo no hubiese hecho señales, pues todos sabemos que curó a enfermos y libró a muchos de espíritus que les atormentaban. A los judíos de aquel entonces no les bastaba eso. Querían verlo por sus mismos ojos. Querían tocar, sentir el milagro.
Nosotros los cristianos podemos correr el peligro, siendo farisaicos, de pedir a Cristo que nos envíe una señal para seguir creyendo. Sabemos que Él es Dios, pero queremos dar gusto a nuestros sentidos. Queremos ver y tocar. ¿Queremos un Cristo "showman", un espectáculo que nos ahorre el esfuerzo de la fe?
El no hace milagros por pedido. El no se deja probar como un alumno en un examen. Quien piense así, está confundiendo los roles: Jesús es aquel que tiene el derecho de probar a los seres humanos y exigirnos, no al revés. No, Jesús no hace milagros por pedido, ni a los fariseos y escribas ni a nosotros.
Nos olvidamos de que Dios no está en las grandes tempestades ni en los terremotos, no está en los telediarios ni en las primeras páginas de los periódicos.
Dios se hace presente en el susurro que se escucha en nuestras almas, en el momento de silencio en el que le buscamos tras una jornada de trabajo llena de dificultades y ajetreo, en el encuentro familiar de oración en el que le hacemos partícipes de nuestras cosas, en la paz del corazón de quien deja por un momento todas las cosas para escuchar de Aquel que le ama las palabras de amor que le ayudan a creer en Él con mayor certeza que si nos hubiese dado las señales que le pedíamos.
Oremos.
Señor, humildemente te suplico tu perdón por todas mis dudas. Ilumina mi oración para que no caiga en la mezquindad farisaica de pedir pruebas de tu amor. Quiero creer en Ti, confiar plenamente en tu misericordia y te amarte sobre todas las cosas. Amén

"La caridad comienza en la oración; muchas veces sólo se pide por las propias necesidades y problemas, sin pensar en los...
19/07/2015

"La caridad comienza en la oración; muchas veces sólo se pide por las propias necesidades y problemas, sin pensar en los que nos rodean."

"En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas." Marcos 6, 30 al 34

…Y se compadeció de ellos". El Evangelio nos hace ver que Jesús es misericordioso.
Su compasión le hace conmoverse ante los sufrimientos y necesidades humanas. Su piedad se expresa también por el perdón de nuestras infidelidades y culpas. Más aún, Jesús experimenta alegría al poder ofrecernos su misericordia. Leyendo de nuevo el Evangelio nos daremos cuenta que la gente se fue corriendo para alcanzar a Jesús. ¿Y nosotros? ¿Buscamos al Señor de la misma manera?
Si Dios es misericordioso con nosotros, debemos entonces tener también misericordia unos con otros. La caridad de Jesucristo no conoce el ensimismamiento en los propios problemas o dificultades. Él nos enseña a salir del círculo estrecho de mi "yo y mis circunstancias", sean éstas felices o penosas.
Por el contrario, si en mi vida omito del todo la atención al otro, queriendo ser sólo « piadoso » y cumplir con mis « deberes religiosos », se marchita también la relación con Dios. Será únicamente una relación « correcta », pero sin amor. Sólo mi disponibilidad para ayudar al prójimo, para manifestarle amor, me hace sensible también ante Dios.
Pidamos al Señor perdón por tantas impaciencias, por la violencia oculta que existe dentro de nosotros, pidamos perdón por tantos juicios temerarios sobre los otros, por las veces que no hemos sido compasivos con los demás, por el sufrimiento que hemos podido provocar en los que nos rodean. ¡Señor ten compasión de mí y enséñame a ser misericordioso!

Oremos.
¡Gracias Jesús por enseñarme a mirar las necesidades de los demás antes que las propias!
Señor, no dejes que me olvide que amor con amor se paga. Dame tu gracia para vivir amando, con un amor contemplativo y activo, que se traduzca en celo apostólico y caridad universal que no se reserve nada. Amén

«¡Qué hermosa es la vida de quienes viven con sencillez ante su Dios» “Miren a mi siervo”."En aquel tiempo, los fariseos...
18/07/2015

«¡Qué hermosa es la vida de quienes viven con sencillez ante su Dios» “Miren a mi siervo”.

"En aquel tiempo, los fariseos se confabularon contra Jesús para acabar con él. Al saberlo, Jesús se retiró de ahí. Muchos lo siguieron y él curó a todos los enfermos y les mandó enérgicamente que no lo publicaran, para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías: Miren a mi siervo, a quien sostengo; a mi elegido, en quien tengo mis complacencias. En él he puesto mi Espíritu, para que haga brillar la justicia sobre las naciones. No gritará ni clamará, no hará oír su voz en las plazas, no romperá la caña resquebrajada, ni apagará la mecha que aún humea, hasta que haga triunfar la justicia sobre la tierra; y en él pondrán todas las naciones su esperanza." Mateo 12, 14 al 21

De la lectura de la Biblia sacamos el alimento cotidiano para el alma y para nuestro comportamiento cotidiano. Este pasaje evangélico nos ayuda a alejar de nosotros todo lo que nos distrae y nos impulsa a fijar la mirada en Jesucristo.
La Sagrada Escritura nos dice expresasmente: “Miren a mi siervo”. Fijémonos mucho en Jesús. Pensemos mucho en Él. Alimentémonos con su ejemplo. Actuemos como Él. ¡Cuántas veces estamos necesitados de una guía, de un buen ejemplo, de un modelo para ser mejores! Pues bien, en Cristo encontramos todo esto: Él es la Bondad misma y si le contempláramos más frecuentemente nos dejaríamos conquistar más por Él y lo imitaríamos.
A la vez, el amor y la bondad de Cristo son los que nos exigen y hacen posible la misericordia y la humildad en nosotros.
Es por eso que nos es necesario tener una experiencia renovada de Cristo.
Los cristianos tenemos el compromiso de llevar la riqueza de Dios al mundo. En definitiva, los hombres deberían encontrar en nosotros a “otro Cristo”.

Oremos.
Señor, ayúdame a ser humilde, dame tu gracia para agradecerte todos tus dones, pero también para reconocer mis limitaciones y miserias. Ayúdame a conocerme bien y a apoyarme más en ti que en mí. Señor, te necesito. Amén

Siempre que estemos en duda de cómo actuar respecto a un caso en que las normas parecen importantes, recordemos las pala...
17/07/2015

Siempre que estemos en duda de cómo actuar respecto a un caso en que las normas parecen importantes, recordemos las palabras del profeta Oseas que cita Jesús en este texto: “Misericordia quiero y no sacrificios”.

Un sábado, atravesaba Jesús por los sembrados. Los discípulos, que iban con él, tenían hambre y se pusieron a arrancar espigas y a comerse los granos. Cuando los fariseos los vieron, le dijeron a Jesús: “Tus discípulos están haciendo algo que no está permitido hacer en sábado”.Él les contestó: “¿No han leído ustedes lo que hizo David una vez que sintieron hambre él y sus compañeros? ¿No recuerdan cómo entraron en la casa de Dios y comieron los panes consagrados, de los cuales ni él ni sus compañeros podían comer, sino tan sólo los sacerdotes?”¿Tampoco han leído en la ley que los sacerdotes violan el sábado porque ofician en el templo y no por eso cometen pecado? Pues yo les digo que aquí hay alguien más grande que el templo.”Si ustedes comprendieran el sentido de las palabras: Misericordia quiero y no sacrificios, no condenarían a quienes no tienen ninguna culpa. Por lo demás, el Hijo del hombre también es dueño del sábado”. Mateo 12, 1 al 8

La actitud de quien contempla la vida como destinada a solucionarse entre una serie de reglas y reglas resulta gravemente deprimente porque cree que los medios son los fines últimos de nuestra vida.Si lo que hacemos se convierte en cumplir la regla, porque "así está escrito", sin entender por ello el pensamiento de aquél Quien ha dictado la Ley del amor, se acaba ciertamente por traicionar el espíritu de quien la fundó. Sencillamente compasión, honestidad, fidelidad, respeto y amor perderían todo el sentido.
La clave del mensaje está en la palabra “misericordia”. Dios no nos quiere tan apegados al cumplimiento de las leyes y las normas si por ellas dejamos de lado el bien de las personas. Por ejemplo, ¿podemos juzgar a una mujer que no puede llegar a la misa dominical (precepto de la iglesia) por atender a sus ancianos padres o un nieto enfermo? Creo que el Señor prefiere que nos conmovamos y actuemos, antes de estar dedicados todo el tiempo a la oración, a la reflexión o a la meditación.No se puede llorar con quien llora, alegrarse con quien se alegra, socorrer a quién sufre si esto nos parece obligaciones incómodas y extrañas a nuestra mentalidad y no deseos espontáneos del corazón. Cuando no se convierte en lazo mortal, las normas y las reglas deben ser útiles instrumentos para ayudarnos a mejorar día tras día nuestra conducta y ayudarnos a llegar a Dios. Queda de nuestra parte el modo como queremos vivir y aceptar las leyes y mandamientos que el Señor nos ha dado.Oremos.
«Vivir con los pies bien plantados en la tierra, atentos a las situaciones concretas del prójimo, y, al mismo tiempo, teniendo el corazón en el Cielo, sumergido en la misericordia de Dios». Permite, Señor, que ésta sea mi actitud, mi estilo de vida. No evadir egoístamente los problemas, afrontarlos sabiendo que Tú estás conmigo, viviendo auténticamente mi libertad, dando a mi vida la trascendencia para la cual fue creada. Amén

“Vengan a mí”. La invitación de Jesús es para todos. Pero de manera especial para los que sufren más.En aquel tiempo, Je...
16/07/2015

“Vengan a mí”. La invitación de Jesús es para todos. Pero de manera especial para los que sufren más.
En aquel tiempo, Jesús dijo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”. Mateo 11, 28 al 30
Hoy, Jesús me lleva a pensar en lo difícil que fue su vida sobre la tierra, pues en su condición humana padeció hambre, frío, cansancio, desprecio, insultos, murmuraciones y el dolor de la cruz. Y a pesar de todo, Él siempre permaneció fiel y con un corazón humilde. Hay veces en que es tanto lo que traemos cargando, ya sea por nuestra culpa o por las circunstancias, que nos olvidamos que Jesús siempre está junto a nosotros, dándonos la opción de acercarnos a Él para aligerar nuestra carga, por muy pesada que esta sea.
Todos necesitamos la comprensión y el consuelo de los demás, en la familia, con mi esposo o esposa, con mis hijos y demás familiares y amigos. Pero aún más necesitamos a Dios, sobre todo cuando nos falta lo anterior. Su acción, si le dejamos, es tan fuerte, que actúa de bálsamo, de calmante, de medicina, que al mismo tiempo sana y vigoriza. Su presencia relativiza los problemas de cada día que nos pueden quitar la paz. Los coloca en su justo lugar para mirar al futuro con optimismo y esperanza. Sólo Él nos llena de la tranquilidad interior. ¿Acaso no estamos necesitados más que nunca hoy de esa serenidad?
Pero darle nuestra carga a Dios no significa que le dejemos toda la responsabilidad a Él, por eso dice: aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón. Para despojarnos de las cargas, necesitamos tener una actitud correcta como la tuvo siempre nuestro Señor. Finalmente nos dice Jesús: Mi yugo es fácil y ligera mi carga. Cuando en verdad conocemos a Dios no es difícil obedecerlo, pues lo hacemos por amor y podemos dejarle a Él nuestras cargas y tomar nosotros la carga ligera de cumplir con su palabra porque “a los que amamos a Dios todo nos ayuda a bien”.
Oremos.
Señor Jesús, que por nosotros te sometiste incluso a la muerte, enséñame a preferir siempre a la voluntad del Padre. Amén

Excelente mensaje de la pagina  de nuestro hermano
13/05/2015

Excelente mensaje de la pagina de nuestro hermano

Cuantan veces nos han querido meter en la cabeza que fe y ciencia no pueden estar juntos , que necesariamente tienen que...
13/05/2015

Cuantan veces nos han querido meter en la cabeza que fe y ciencia no pueden estar juntos , que necesariamente tienen que estar en conflicto.

Hoy dia de la Virgen de Fatima , le pido a nuestra madre del cielo que al igual que lo hizo en la bodas de canaa de Gali...
13/05/2015

Hoy dia de la Virgen de Fatima , le pido a nuestra madre del cielo que al igual que lo hizo en la bodas de canaa de Galilea interceda por todas nuestras peticiones y la del mundo entero amen.

Se agradecido con Dios por lo que tienes y por lo que eres
13/05/2015

Se agradecido con Dios por lo que tienes y por lo que eres

Hoy en dia se ha vuelto muy famosa la frase " Yo declaro" , " Yo decreto" como si nosotros fueramos dioses . Jesus nos e...
13/05/2015

Hoy en dia se ha vuelto muy famosa la frase " Yo declaro" , " Yo decreto" como si nosotros fueramos dioses . Jesus nos enseño a decir en el padre nuestro " HAGASE TU VOLUNTAD" y en el huerto de Genetmani dijo " PADRE QUE NO SE HAGA MI VOLUNTAD SINO LA TUYA" , la pregunta es A quien le haras caso?

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