11/08/2026
Martes 11 de Agosto
Memoria de Santa Clara, Virgen
Color: Blanco 🤍
Oh Dios, que infundiste en Santa Clara un profundo amor a la pobreza evangélica, concédenos, por su intercesión, que, siguiendo a Cristo en la pobreza de espíritu, merezcamos llegar a contemplarte en tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén
Santa Clara de Asís nació en Asís, Italia, en 1193 o 1194, en el seno de una familia noble. Desde muy joven mostró un profundo amor por Dios y una especial sensibilidad hacia los pobres y necesitados. Aunque su familia esperaba para ella un matrimonio acorde con su condición social, Clara tenía otros planes: quería entregar completamente su vida a Cristo. Inspirada por la predicación y el ejemplo de San Francisco de Asís, Clara decidió abandonar las riquezas y comodidades de su familia. La noche del Domingo de Ramos de 1212 huyó de su casa y se dirigió a la Porciúncula, donde Francisco la recibió y consagró su vida a Dios. Poco después, otras jóvenes se unieron a ella, dando origen a la comunidad que posteriormente sería conocida como las Clarisas.
Clara vivió con radicalidad el Evangelio, abrazando la pobreza, la oración, la penitencia y la fraternidad. Durante muchos años luchó para que sus religiosas pudieran vivir en pobreza absoluta, dependiendo únicamente de Dios. Su espiritualidad estuvo profundamente marcada por el amor a Cristo pobre y crucificado. Aunque llevó una vida escondida en el monasterio de San Damián, su testimonio tuvo una enorme influencia. Clara fue también una mujer de gran fortaleza. Según la tradición, cuando Asís fue amenazada por las tropas de Federico II, Clara tomó en sus manos la Eucaristía y se presentó ante los invasores. Ante aquella presencia, los soldados se retiraron.
Clara murió el 11 de agosto de 1253, después de una larga enfermedad. Fue canonizada apenas dos años después, en 1255, por el papa Alejandro IV. Santa Clara es recordada como mujer de fe profunda, amante de la Eucaristía, defensora de la pobreza evangélica y discípula fiel de Cristo. Su vida nos enseña que la verdadera riqueza no está en aquello que poseemos, sino en la capacidad de entregar el corazón completamente a Dios.
Su fiesta se celebra cada 11 de agosto, y es patrona de las clarisas, de quienes trabajan con los medios de comunicación. Santa Clara de Asís nos deja una invitación sencilla y profunda: mirar a Cristo, permanecer junto a Él y dejar que su luz transforme nuestra vida.