Funcionamos administrativamente autónomos, aunque permanecemos vinculados a la Pastoral Familiar Nacional, organizados en consonancia con la institución FIRES Internacional, y supeditados doctrinariamente a los postulados de nuestra iglesia católica. Los principios que orientan todas las actividades de nuestros programas están relacionados con:
El comportamiento adulto. El dinamismo juvenil.
La eficacia organizativa. El liderazgo cristiano. La fidelidad a nuestra doctrina en favor de las familias católicas. Nuestro estilo de vida se concentra en las actividades de la persona como integrante de familia y de grupo apostólico, donde Dios constituye el motor que hace funcionar en la cotidianidad, los valores trascendentales que nos identifican y cohesionan de manera permanente. Creemos en el poder de la plegaria, en la utilidad social de nuestro compromiso. Aprendemos con Cristo que nos conocerán por nuestros frutos, por lo cual hacemos oración y obras de misericordia, como parte de nuestra responsabilidad, que comienza con tratar de ser cada mejores padres, hijos, hermanos, vecinos y ciudadanos. Y en consecuencia, nos presentamos ante Dios como testimonio vivos de todo lo que predicamos.