15/09/2021
Aún estoy en el proceso de ser lo que Dios quiere que sea, pero gracias, Señor, porque ya no soy lo que era antes.
Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu.
2 Corintios 3:18