04/03/2023
Mateo 22:36-40
36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.
La Palabra es clara, a nosotros nos creó un mismo Dios. Todos los que creemos en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, tenemos una hermosa conexión. ¡Nuestro Padre Jehová! y deberíamos de buscar cada día más de Su Palabra. Para perfeccionar Su Voluntad en nosotros. Y una de las cosas en las que más estamos fallando como pueblo de Dios... es en el Amor a nuestros hermanos en la Fe. Dios nos creó con Amor. y esa debería ser nuestra esencia. Todos somos el Cuerpo de Cristo. Debemos extender ese Amor, ser solidarios leales, practicar la empatía, colocarnos del lado del otro, para poder entenderlo y ayudarlo. Mis hermanos somos muchos, no solo hablo del que está a nuestro lado en el templo donde nos congregamos. También hablo, de las otras congregaciones. Donde hay muchos más, que forman parte del Cuerpo de Cristo... No solo los que se congregan con nosotros son el Cuerpo de Cristo. ¡Todos somos Uno en Èl! ¿Si como Pueblo de Dios estamos disgregados, divididos, en contiendas, celos, y pleitos? ¿Que queda para las personas que tenemos que traer a los Pies de Dios? Somos responsables de dar testimonio de ese Hermoso Amor con el que fuimos creados. De mostrarle a la gente, lo Maravilloso que es nuestro Padre. Para que ellos anhelen venir a Èl. Pero si nuestro corazón, no està dispuesto a cumplir con èsa Palabra. No estamos aptos, para Ministrar los corazones de las personas que no han llegado a Cristo. Porque no estamos cumpliendo ni con el primer gran mandamiento, ni con el segundo, que dice la Palabra que es semejante al primero.
La reflexión es para todos nosotros mis amados hermanos de la fe. Seamos diligentes en esto. No dejemos que nuestra vida transcurra dentro del evangelio, sin que èste cambie nuestras vidas. Faltandonos lo màs Importante. lo que Dios nos insta a hacer con ¡todos! Amarnos con un Amor genuino y desinteresado. Enseñándoles, ese Gran Amor que el Dios tiene por todos nosotros, a través de nuestras obediencia y nuestras acciones. Recordemos que somos instrumentos en Sus Gloriosas Manos. Y eso mis amados, es un Privilegio. Sembremos el Amor de Padre donde quiera que vayamos. y dejemos que ese Amor nos Ministre primero a nosotros, para que Dios pueda Ministrar a muchos a través de nosotros. Dios los Bendiga.