17/03/2020
¿Estás cumpliendo con tu trabajo? El apóstol Pablo dio esta instrucción: (2da de Timoteo 4:2,4) Generalmente pensamos que la palabra "predicar" es los predicadores o pastores, pero de hecho significa y es la labor de todo seguidor de Jesús. Lo que tu pastor hace cuando predica el Evento de Cristo es aquello que todos debemos hacer cada día del año.
Pablo dijo que pongamos la predicación al inicio de nuestra lista. También dijo: (Romanos 10:14)> (1 Corintios 9:16) Pablo estaba cumpliendo con la comisión que Cristo nos dejó. Estaba cumpliendo con su trabajo en su generación. Buscó siempre alcanzar a otros. Esto le da todo el derecho para desafiar nos a proclamar las buenas nuevas de Jesús a nuestros vecinos, colegas, familiares y amigos. Comienza por ponerte en tu posición de (2 Timoteo 4:2)
Así como un entrenador de básquetbol enseña a sus jugadores a pararse bien, con las piernas flexionadas, con las manos extendidas para lanzar la pelota y embocarla, para que el jugador esté listo para el partido. Los creyentes debemos estar listos a tiempo y fuera de tiempo; cuando ya sea un buen momento o no para predicar la Palabra de Dios.
Si no estás trasmitiéndoles la Palabra a los demás d alguna manera, no estás haciendo el trabajo que Dios te llama a hacer. Cumplir con este ministerio te entrenará para estar listo, entrenado y dispuesto a compartir las buenas nuevas. Después de todo, ¿Quién quiere estar en la NBA (La Asociación Nacional de Básquetbol Norteamericano) si jamás puede entrar en la cancha? ¿Qué clase de chef cocina para nadie? Ser un piloto se vuelve algo realmente aburrido si jamás se llega a volar un avión.
¿Estás estancado en a rutina? Ponte de rodillas y ruega al Señor que te ayude y avive a pasión por sus cosas y por as personas. ¿Estás desanimado en tu fe? Vuelve a Dios y pídele que renueve sus fuerzas en ti. (Efesios 6:10) Recuerda que Dios te llama a contar a otros acerca de cuán precioso es Jesús y proclamar que Él es el salvador del mundo.
Pídele a Dios: Sostenme, Señor Jesucristo. Dame coraje, amor, valor y compasión para predicar a los perdidos. Apoderate de mi corazón con estás verdades que me has encomendado y dame una oportunidad para llevárselas a otra persona. Amén.