14/02/2023
“Como Címbalo que retiñe”
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 1 Corintios 13:1-7 (RVR1960)
El Apóstol Pablo Hace una comparación de la persona que no tienen amor, con un címbalo que retiñe. Un címbalo es un instrumento de percusión, este instrumento cuya resonancia estruendosa podría impactar, pero que no es más que un platillo hueco.
Reflexionando en eso puedo ver que en los últimos años la iglesia se ha llenado de muchos címbalos que retiñen, hacemos mucho ruido como señal de grandeza, tenemos mucho estudio teológico, mucha palabra, mucha estrategia. Pero hemos dejado a de lado el principio fundamental del evangelio de Jesucristo: “EL AMOR”, unos de los mandamientos encarecidos por el Señor Jesucristo es “Ama a tu prójimo como a ti mismo” La Iglesia Cristiana está plagada de mucho ruido, pero nos está faltando amor por el prójimo, AMOR que nos lleva cada día a dar un verdadero mensaje de restauración. Ese amor que nos salvó en la Cruz, ese mismo amor que día a día nos sostiene y que no cambia jamás… Aprendamos amar como Cristo amo, a tal punto que dio su vida por cada uno de nosotros, ese amor que salva, ese mismo amor que da vida y vida en abundancia.
Hoy hagamos un alto y preguntémonos si estamos dando el amor que Cristo nos insta a dar en su palabra o si estamos solo existiendo como címbalo que retiñe.
Oro a Dios para que esta palabra liberte tu vida.
Dianorah Montilla.