10/09/2021
Valora los esfuerzos de tú pastor, Feliz y bendecido día a todos.
Los años nos vienen solos…..
Y los del ministerio tampoco.
Quizá no todos saben el sacrificio que se requiere al momento de predicar (sacando el oficio del Pastor). Son casi 30 años predicando prácticamente todos los fines de semana. Por supuesto, toda predica tiene que ser inspirada por el E.S, Él es el dueño y Señor de nuestras vidas y servicios.
Sin embargo, nunca iremos a improvisar. Al momento de preparar una enseñanza, debemos estudiar, estar constantemente escudriñando Su palabra, para luego escribir el bosquejo que nos dará la oportunidad de dar un mensaje con orden, sentido y estructura. Siempre, siempre guiado del E.S.
Tantos años de estudio, puede ir desgastando la vista. Al principio, no teníamos tal tecnología que nos permitía leer en un dispositivo con su propia luz. No sé cuantas veces leí casi que a oscuras. Esto hizo que el ojo se esforzara más de lo que debía. Sin contar las horas que pasamos expuestos a luces. Hoy tenemos luces cálidas de TV pero en ese entonces, era un rayo que impactaba los ojos directamente. Predicas en diferentes alturas, condiciones y climas. Y ni hablemos de la pandemias, grabaciones en la madrugada para no molestar al vecino, luces a todo timbal para que la producción fuera impecable y horas en reuniones en computador (a todos nos tocó así).
Mi intención, es que podamos valorar el esfuerzo de nuestros pastores. No sabes cuantas veces, tuvieron “la excusa perfecta” para no predicar pero aun así la pasión y el amor pudieron más. ¿Cuantas cosas callaron para poder dar un mensaje? ¿Cuantas lágrimas se aguantaron para salir con una sonrisa? ¡Son humanos! No lo olviden.
Estos últimos meses fueron un reto para mi, veía doble, veías dos colores diferentes al mismo tiempo, me costaba enfocar, me mareaba. Muchas veces iba a coger el agua y no lo alcanzaba porque no medía la distancia. Hoy, tuve que hacer un STOP para recargar fuerzas y recuperar mi vista. Porque la visión, la tenemos clara.
En un par de días estaré como nuevo, listo para seguir dándola toda por Su reino. Gracias a todos por sus oraciones y mensajes. Dios ha sido fiel, ¡y el que comenzó la buena obra en mi, la terminará!