11/05/2022
Lo que todos deben saber en cuanto a Jesús y los brujos.
Los seguidores de Jesús tenemos un mensaje claro y concreto para este mundo . No cabe duda que “El Evangelio" constituye “Las Noticias” más importantes, pacíficas y revolucionarias para este tiempo.
Dios le ama y desea bendecirte. En este día nos conviene considerar el hermoso tema: "Lo que todos deben saber". Las Sagradas Escrituras nos muestran varias referencias a lo que Dios desea que "Todos deben saber".
Sería provechoso para Ud., amigo lector, considerar los siguientes puntos. Jesús dijo:
1. Todos deben saber que yo amo a mi Padre.
Dicha afirmación encontramos en el evangelio según San Juan en el capítulo 14. "Más que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago". (Juan 14:31). La palabra "conocer" usada aquí en el evangelio de Juan, en el texto original griego es: "Ginosko". El mundo entero ha de saber que Jesús "amó a su Padre", y por lo tanto vino a esta tierra para hacer su santa voluntad.
2. Todos deben saber que nosotros somos los seguidores (alumnos) de Jesús.
Una vez más estamos cara a cara con una relación basada en el amor. Meras palabras no son suficientes para comprobar que nosotros somos "seguidores de Jesús".
El Maestro desea ver esta evidencia de nosotros demostrando que somos "Cristianos de verdad".
Escuche ahora esto: "En esto reconocerán todos, que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos a los otros. (Juan 13:35). Dios desea que andemos en amor. A veces esto no nos resulta fácil especialmente en días que nosotros, los seguidores de Jesús, somos menospreciados, vituperados o calumniados.
Sin embargo a nosotros nos corresponde "siempre andar en amor" y "seguir la paz con todos". Que el Señor nos ayude para que podamos seguir proclamando la verdad de Dios con amor sincero y en espíritu cristiano, en este mundo torcido.
3. Todos deben saber que Dios el Padre envió a su Hijo Jesucristo. Estas sencillas palabras expresan la verdad más sublime del universo. El apóstol Juan lo escribió de la siguiente manera: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16). ¡ Este es el mensaje que todos deben conocer ! Dios nos envió al Salvador, para ayudar a cada uno de nosotros, y su nombre es Jesús.
Todavía hay otro versículo que requiere nuestra consideración. Dice la Biblia: "A los suyos vino y los suyos no le recibieron. Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios". (Juan 1:12-13).
Al estar el Señor Jesús aquí en esta tierra, muchos no querrían nada con Él. No deseaban recibirle en su casa o vida. Lo sorprendente es que esto ocurrió entre un pueblo que se jactaba de ser muy religioso siendo "el pueblo escogido de Dios". La triste verdad es que no estaban dispuestos a "aceptar a Jesús el Hijo de su Padre Celestial".
Aquí en estos días la situación no parece ser mejor.
Hay muchos que prefieren abrir su corazón, casa o pueblo para cualquier brujo, espiritista, curandero, iluminado, falso cristo, hechicero, mago, etc. antes de "aceptar por la fe al Hijo de Dios" el cual vino a ofrecer la salvación eterna de sus almas.
Es hora que nos arrepentimos de todas las supersticiones que nos rodean, para buscar los caminos rectos y bendecidos que Dios nos enseña por medio de las páginas de las Sagradas Escrituras.
La Biblia enseña muy claramente en contra de las prácticas mencionadas. Pues dice la Biblia: "No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los mu***os. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, …" (Deut 18:10-12.)
Cualquier práctica del ocultismo resulta ser abominación delante de Dios. Hay brujos y hechiceros que hasta oran por sus clientes antes de comenzar sus trabajos. Dichas oraciones jamás serán contestadas, las actividades ocultas siempre siguen siendo abominación delante los ojos de Dios.
¡Es hora de pensar en arrepentirnos! Ya hemos ofendido mucho a Dios apoyando y realizando obras "abominables" en sus ojos.
Como seguidor de Cristo les recomiendo a todos buscar un lugar solitario y tranquilo para hacer la siguiente oración: "Amante Padre Celestial, ahora vengo a Tí. Reconozco que soy un pecador. Gracias Señor que a pesar de todos los pecados que he cometido, tú me amas. Asimismo doy gracias al Señor Jesús, el cual vino a esta tierra para salvarme. Gracias que él murió por mí en la Cruz del Calvario, pagando así por mis pecados. Ahora mismo, acepto a Jesús como mi Salvador personal. Límpiame con tu sangre, y perdóname todos mis pecados. Ayúdame Señor a seguir tu camino. Te lo pido en el nombre de Jesucristo, Amén. Dios les bendiga.