27/10/2016
El Señor me miró.... y me dijo: ven, le respondí y aquí estoy. Hna-Eva Castro C
Si le has escuchado que te llama.... respóndele ! ! !
AMIG@SSS, ES PARA VOSOTRAS... ESTAMOS ORANDO POR TI, PORQUE CREEMOS QUE SIENTES LA LLAMADA DEL SEÑOR, SI FUERA ASÍ, APLÍCATE, RESPONDE, JESÚS ESTÁ ESPERANDO TU RESPUESTA... SE VALIENTE... SE FUERTE... JESÚS TE NECESITA.
POR FAVOR, SIGUE LEYENDO HASTA EL FINAL... A VER QUÉ SIENTE TU CORAZÓN.... VALE? Y... POR FAVOR DA A "ME GUSTA" Y COMPARTE ESTE ARTÍCULO... QUE MUCHAS JÓVENES LO VEAN... QUE SE ENTEREN...
AQUÍ ESTAMOS, SOMOS:
"Manos alzadas, que imploran la misericordia de Dios en el silencio de su vida orante en favor de los hombres".
¿Cómo surge una monja dominica?
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN (1170-1221)
Fundador de las monjas.
Nació Domingo en Caleruega (Burgos- España) en 1170. Fueron sus padres el Venerable don Félix de Guzmán y la Beata Juana de Aza. A los 14 años inició en Palencia sus estudios de Artes Liberales y Teología. A los 26 años, en 1196, ingresó en el Capítulo Catedralicio de Osma, donde fue ordenado sacerdote. En viaje con su Obispo Diego, por el Sur de Francia y Norte de Italia, comprobó que las herejías albigense y cátara adulteraban la verdadera fe de los cristianos. Entonces, decidió entregar su vida a la predicación de la verdad evangélica, pues su espíritu transido de la gracia divina y la verdad, no se avenía a los medios. Fundó en Tolosa (Francia), la orden de Predicadores, cuyo lema es "VERITAS" (Verdad).
Dicen los testigos del proceso de canonización y los libros que recogen su vida, que siempre "hablaba con Dios o de Dios", que consagraba las noches a la oración y los días a la predicación.
Esta personalidad, quedó proyectada primeramente en la fundación de las monjas, el 27 de diciembre de 1206 para que sostuvieran con sus vidas orantes, su predicación y la de sus hermanos; y luego en la fundación de los frailes, en 1215.
Deseaba que las monjas consagraran sus vidas a la oración y a la intercesión por las necesidades de sus hermanos y de todo el mundo, tal como él lo hacía por las noches. Y que, los frailes evangelizaran y llevaran a todos, la Única Verdad como él lo hacía durante el día.
Domingo, adoptando la Regla de San Agustín, fundó comunidades de frailes y monjas, de verdaderos hermanos en Cristo, para que con mirada atenta y clara, y bien formados doctrinalmente en la Verdad que es Cristo, supieran afrontar los múltiples problemas de su tiempo, para devolver al mundo, la credibilidad en la Iglesia.
Santo Domingo recibe el Rosario de la Virgen
La vida comunitaria y de familia, fue esencial en el proyecto del santo. Ello se refleja en la estructura democrática de la Orden, su fidelidad al Papa, al magisterio de la Iglesia y a la ortodoxia de doctrina-
Domingo fundó una forma de vida cristiana, basada en la comunidad evangélica de los primeros tiempos de la Iglesia, como respuesta a la profunda crisis de los comienzos del siglo XIII, con su ideal hecho realidad de
"Oración, Estudio, Pobreza y Predicación"
(hasta ese entonces, la predicación estaba reservada sólo a los obispos), amando a la Iglesia y consagrándose enteramente a su servicio. Es lo que una de sus hijas, Santa Catalina, la doctora de la Iglesia por su doctrina eminente sobre la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo, expresará:
"Muero de Pasión por la Iglesia"
Domingo fundó un nuevo tipo de Orden, introduciendo el estudio orante y contemplativo, como observancia regular.
El estudio, sumamente útil y necesario para la formación teológica de los miembros de la Orden; era y es necesario también para saber combatir los errores doctrinales, para dar razón de la fe que se profesa y poder evangelizar con verdaderos fundamentos. El Papa Honorio III aprobó la Orden el 22 de diciembre de 1216.
Santo Domingo falleció en Bologna, el 6 de agosto de 1221, dando a la orden su testamento:
"Tened caridad, guardad la humildad, vivid la pobreza voluntaria",
y asegurándoles a los frailes que lo asistían, que les sería a todos, más útil desde el Cielo.
Fue canonizado por el Papa Gregorio IX el 3 de julio de 1234.
¿Qué es una monja dominica contemplativa?
Las monjas dominicas, con su vida de oración, de silencio y de penitencia, dan testimonio de que Dios existe, que Dios vive, que vale la pena seguirlo, que Dios plenifica y hace felices a los seres humanos. Escogen con plena libertad una forma de vida en la que se dedican al seguimiento exclusivo de Jesucristo y a las cosas celestiales.
"Por más que urja la necesidad de un apostolado activo (las monjas) ocupan un lugar preclaro en el Cuerpo Místico de Cristo, Ya que ofrecen a Dios el sacrificio de alabanza, ilustran al pueblo de Dios con abundantísimos frutos de santidad, y lo dilatan con una misteriosa fecundidad apostólica... son manantial de gracias y en el silencio, en asidua oración y alegre penitencia..." (Perfectae Caritatis 7)
Una monja dominica es una mujer que ama a Dios y la habla a Dios de la humanidad, alguien que eleva el clamor de tantos millones de personas hasta el trono de la gracia.
El Papa en un mensaje a las monjas de clausura les dice:
"Es el clamor de tantos hermanos sumergidos en el sufrimiento, en la pobreza y en la marginación. Son muchos los desplazados y los refugiados, los que sufren por falta de amor y esperanza, los que han sucumbido al mal y se cierran a toda luz espiritual; los que tienen el corazón lleno de amargura, víctimas de la injusticia y del poder de los más fuertes.... con su oración, penitencia y vida escondida, pueden hacer brotar del Corazón Divino el amor que nos une como hermanos, sosiega las pasiones y crea la comunión de los espíritus, produciendo frutos de solidaridad y de caridad evangélica... sus fervientes plegarias tienen una fuerza propiciatoria y reparadora capaz de atraer las bendiciones de Dios sobre esta humanidad sufriente" (Cfr. Mensaje del Papa Juan Pablo II a las religioss de clausura de América Latina /89)
¿Cuál es la misión de una monja dominica?
"Buscar a Jesucristo en el silencio, pensar en él e invocarlo, de tal manera que la palabra que sale de la boca de Dios no vuelva a El vacía, sino fructifique en aquéllos a quienes ha sido enviada."
Imitando a Jesús, que se retiraba al desierto para orar, son un signo de la Jerusalén celeste que los frailes construyen con su predicación.
Mediante la perseverancia en la actitud de
escucha
estudio
y práctica de la Palabra,
anuncian el Evangelio de Dios con el ejemplo de sus vidas.
Edifican en el claustro la Iglesia de Dios, que por la oblación de sí mismas, han de extender por el mundo, con este programa de vida:
"Uniformes en la forma de vida puramente contemplativa, guardando en la clausura y en el silencio la separación del mundo, trabajando diligentemente, fervientes en el estudio de la Verdad, escrutando con corazón ardiente las Escrituras, perseverantes en la oración, ejercitando con alegría la penitencia, buscando la comunión en el régimen, con pureza de conciencia y con el gozo de la concordia fraterna, buscan con libertad de espíritu al que ahora las hace vivir unánimes en una misma casa y en el día novísimo las congregará como pueblo de adquisición en la ciudad santa".
"Creciendo en caridad en medio de la Iglesia, extienden el pueblo de Dios con misteriosa fecundidad, que Cristo es la única bienaventuranza, al presente por la gracia y en el futuro por la gloria"
(Libro Constituciones de las monjas)
En torno a qué gira la vida de una monja dominica
Su vida se centra en torno a Jesús, y llevan a cabo su vocación a través de:
1-La oración pública y privada.
Por medio de la Liturgia de las Horas, oración pública de la Iglesia, santifican que resuene cada vez mejor la alabanza divina; y que sus voces se unan a la que los santos y los ángeles entonan en las moradas celestiales. Así el cántico de alabanza que continuamente tributan con sus vidas de monjas dominicas, procura ser continuación del mismo que el Hijo de Dios al encarnarse, trajo a la tierra. Por eso, al celebrar el Oficio Divino, recuerdan y hacen suyas aquellas palabras de San Agustín:
"reconozcamos nuestra propia voz en Jesucristo y su propia voz en nosotras".
2.- Lectura de la Palabra de Dios.
"Se ordena al verdadero coloquio con Dios, pues hablan con El cuando oran y le oyen cuando leen sus divinos oráculos". (San Ambrosio.)
3.- Estudio
El estudio no sólo nutre la contemplación sino que favorece el cumplimiento de los consejos evangélicos con una fidelidad más lúcida. La luz y fuente del estudio de la monja dominica es DIOS.
4.-Trabajo Manual.
Favorece el equilibrio de la mente y evolución de la propia personalidad. Se hacen solidarias de la suerte de tantos hombres especialmente de los pobres.
5.- Vida Comunitaria.
"Viviendo unánimes en el Señor, no teniendo más que un alma y corazón en Dios, dentro del Monasterio".
Devoción a María.
Nuestras Constituciones dicen:
"Las monjas amen intensamente y honren a la Bienaventurada Virgen María, Madre de Misericordia, Reina de los Apóstoles y de las Vírgenes, y también modelo sublime de meditación de las palabras de Cristo y de docilidad a la propia misión". (Libro Constituciones de las Monjas")
También tienen las monjas dominicas particular devoción a Santo Domingo de Guzmán, su Padre e inspirador del Rosario y a Santa Catalina de Siena y a los numerosos santos y santas que las han precedido en este camino iniciado por Santo Domingo.
Por tanto la vida de las monjas se ordena a conservar concordemente el recuerdo constante de Dios, y de sus amigos fieles que son los Santos y Santas que lo gozan eternamente en el cielo.
Unidas en una sola alma y en un solo Corazón, decimos con Santa Catalina:
"Derrama Señor, mi corazón, sobre la faz de la Iglesia..."