10/10/2024
POR ISRAEL: EN MEMORIA DE LOS CAÍDOS
Hoy por mi amor a Dios y a todo lo que es suyo: la creación, las naciones, la justicia, la vida, la verdad me uno al memorial por los caídos durante la masacre contra el pueblo israelí llevada a cabo el 7 de octubre del 2023. Ya hace un año que se perpetró la peor barbarie que haya conocido en mi vida y aún sus efectos me afectan.
Aprendí sobre Israel desde pequeño. Su existencia vino a mi conciencia viendo aquellas manualidades elaboradas por los rioacarigueños en mi caserío natal, incluyendo la de mi tía Ernesta. Me refiero al pesebre de Belén. Te conocí, pueblo amado, en los aguinaldos navideños, en los villancicos, en las películas de la natividad de Jesús, pero también, en las que presentaban en semana santa, las de Sansón, Moisés y como olvidar las de David.
Aunque hasta ahora no he cumplido mi sueño de caminar tu tierra, por conocer lo que se dice de ti, lo que se muestra de tu tierra, por lo que cuenta la Biblia, yo me he enamorado de tu historia, tu geografía, tu música; también de tus desiertos, llanuras y valles; me impresionan tus trigales, tus olivares y el reverdecer del Neguev; además, tus rebaños, tus ríos, tus lagos, tus montañas, el imponente Hermon, pero sobre todo, me convertí en adorador de tu creador y mío, D-ios, el Señor, el Rey Supremo, el Altísimo y sublime. Son tus líderes bíblicos los héroes que han modelado mi vida.
Por todo esto, la masacre del 7-O la sentí como si yo fuera un judío o como mínimo un israelí, aunque soy un venezolano cristiano. Me indigné con gran ira y celo como nunca antes lo había hecho, porque nunca antes había conocido tan de cerca un acto inhumano tan bárbaro, tan irracional; nunca antes me había topado con el prejuicio a un grado tan be***al. Nunca antes y espero no volver a conocerlo jamás.
Superando todos mis años anteriores, en estos doce meses, desde el 7 de octubre del 2023 hasta aquí, he conocido más de Israel, especialmente del Israel posbíblico y moderno. También, esta experiencia de aprendizaje me ha llevado a conocer mejor el medio oriente, su historia, su variada composición étnica, su complejo tejido religioso, su rica economía y su compleja trama política tan entrelazada que hasta un estornudo puede generar una guerra por años.
Una cosa más he aprendido: la relación estratégica de esta región del mundo con los demás continentes, pero muy especialmente con el europeo. Ahora entiendo con mayor amplitud la escatología bíblica correspondiente a los últimos tiempos cuyos eventos se concentran en estas dos regiones del mundo. Los tiempos, las circunstancias, las situaciones y los actores están siendo “sazonados” (Hechos 1:7) para la batalla final.
A la par de estos aprendizajes he conocido también, muy lamentablemente, al que puedo llamar “espiritu del dragón-serpiente” (para entenderlo lean el capítulo 12 de Apocalipsis tomando en cuenta que la mujer representa a Israel y el dragón al diablo). Ese “espíritu dragoniano” manifestado desde un principio de la creación, en estos tiempos se ha dado a conocer como antisemitismo que es sinónimo de antiisraelí, antijudío y antisionista y en consecuencia, antiotro, antiprójimo.
El mundo y paradójicamente el occidental, como ha quedado demostrado, muy lamentablemente esta encendido de ese celo antisemita be***al e irracional. La única explicación sensata de ello, la encuentro en el contexto bíblico: es el espíritu de satanás ya mencionado. Su enemistad contra Dios y todo lo que es suyo halla hoy en los antisemitas, antijudíos, antiisraelíes y antisionistas sus mejores aliados y su máxima expresión.
Se me hace que es otra vez, con diferente ca****bo, Caín queriendo asesinar a Abel. Odiar a un pueblo por lo que es y a quien adora. Definir su misión existencial como «raer al pueblo judío de la tierra» o «del río al mar» implicando en ello la exterminación de los judíos como lo tiene definido Irán y lo definió en su momento la Organización para la liberación de palestina (OLP) que, aunque reconoció posteriormente la existencia del estado judío, lo niega con su hechos, sumando este espíritu genocida al del grupo terrorista Hamas que contiene actualmente esa misma declaración exterminadora en sus estatutos fundacionales, junto a decenas de otros grupos terroristas igual de radicales y extremos.
¡Que vergüenza! Eso si es un intento genocida declarado, confesado y ejecutado en grado de frustración con tantos atentados, ataques continuados y la más terrible desde el holocausto n**i: la masacre del 7-O. Desde entonces, continuos ataques posmasacre desde siete frentes: Gaza, Libano, Siria, Irak, Yemen, Cisjordania y, la matrix de todos, Irán con sus dos ataques con cientos de misiles, cohetes y drones que solo la sabiduría de Dios expresada en el ingenio creador de los sistemas "arrow" (flecha: sistema antimisiles de largo alcance), "Honda de David" (sistema antimisiles balísticos de medio y largo alcance) “iron dome” (domo o cúpula de hierro: sistema cohetes de corto alcance) ha evitado miles de muertes. Puro celo egoísta, irracional y soberbio. Es supremacía: tu no puedes existir como yo. ¡Que irracionalidad! ¡Una gran idiotez!
Muy lamentablemente, esa cizaña del diablo, esa inyección del “espíritu de Caín” también ha inoculado a un sector influyente de nuestra Venezuela. Hoy esa llama incendiaria que quemó cientos de civiles inocentes el 7-O esta encendida con este celo be***al e irracional en el corazón de cientos de venezolanos ideologizados unos, por voluntad propia ptros. Gracias a Dios, nuestra no nos hemos contaminado en su totalidad, pero si en altas esferas del poder y, más lamentable aún, en algunos segmentos de la comunidad cristiana evangélica nacional. El prejuicio de mi querido Lutero, el reformador, ha resurgido entre cierto sector de mis hermanos.
Es deplorable que nuestra nación este siendo arrastrada a ese escenario empujada por los convenios con las máximas naciones exponentes de ese “espíritu dragoniano”, a saber, Irán a la cabeza, Siria, Líbano, Hezbollah, Hamas (como cabeza de decenas de grupos terroristas palestinos), Turquía, Qatar, Kuwait. Pero, no es solo con ellas, sino también, con las que gravitan en su entorno por una suma de intereses que van más allá de lo moralmente justo y correcto, naciones como Rusia, China, Corea del Norte, Vietnam, Bolivia, México, Nicaragua con las cuales lamentablemente nuestro régimen actual ha estrechado relaciones y se ha alineado ideológicamente en su afán de promover un mundo “multipolar”.
A los cristianos, especialmente a los venezolanos, esta situación debe llevarnos a una profunda reflexión. La corriente del mundo prepara todo para precipitar todas las cosas hacia la temida “gran tribulación”. No importa si la crees o no, si eres pretribulacionista o meso o pos; sea que sostengas la “teología del pacto” o el dispensacionalismo; te identifiques como milenarista o amilenarista; alegórico o gramáticohistóricoliteral, los acontecimientos siguen su curso y se precipitan hacia su aparición en el libreto de Dios. Israel es nuestra brújula, nuestro reloj y nuestra señalización. Es necesario sentarnos y reflexionar.
El principal tema de reflexión que pongo sobre la mesa es nuestra actitud y posición en cuanto al Israel que esta allí, en su tierra. ¿Cómo que “ocupacionista”? Nosotros como lectores de la Biblia somos los que más debemos apoyar su derecho a su tierra, porque sabemos las promesas de Dios al respecto, perpetuadas en el “pacto abrahámico” (Génesis 12:3; 13:14-18) y ratificadas en el “pacto palestino” (Deuteronomio 30:1-10).
Nosotros, los cristianos, debemos reconocer que la repatriación judía que hoy observamos allí en el llamado “ombligo de la tierra” es una evidencia del cumplimiento de dichos pactos. No solo eso, también debemos celebrarlo como evidencia de la fidelidad de Dios. Es menester defender nosotros ante nuestra sociedad y nuestro estado, su voluntad de ver a su pueblo especial en el lugar que Él le prometió preparándose para los acontecimientos que se precipitarán en la septuagésima semana de Daniel (Daniel 9:23-27). Hacia allá van las cosas y nadie las detendrá.
¿Que el sionismo es un movimiento genocida y malvado? ¿Qué sabes del sionismo? ¿Acaso te has estado alimentando de la narrativa satanizadora impuesta por la propaganda islamista totalitaria terrorista genocida impuesta por los países enemigos de Israel que ya he mencionado? Qué pensarías si te dijera que el sionismo no es más que el nombre que identifica la evidencia histórica-política-económica-social del cumplimiento de la promesa y las profecías de la repatriación judía por parte de D-os.
¿Has leído Deuteronomio 30:00-00 y Jeremías 31:10, 35-36? ¿Qué movimiento divino profetizaron estos anuncios? ¡La repatriación judía definitiva a su tierra, su eretz Yisra’el! Eso es nada más y nada menos que lo que hoy conocemos como “sionismo”. El mayor movimiento jamás visto de repatriación de ciudadanos de una etnia a su tierra de origen. Por mar, por tierra, por aire, atravesando graves peligros millones de judíos hicieron “aliá” o “aliyá” o retorno a su tierra ancestral. Y, con ello, cumplieronse las palabras proféticas soberanas de su Creador, D-os, sustentador y protector.
Un hombre fue el “mesías” (en su sentido general de “ungido”, comisionado para una misión), Theodor Herzl, un periodista judío prendido del anhelo expresado en lo que fue luego el hermoso himno israelí, “Hatikva”, la esperanza del retorno a su tierra milenaria. Él sumó voluntades para crear un movimiento político filosófico económico y cultural que buscó con la fuerza de un agente de cumplimiento profético divino, un verdadero legado real puesto para cumplir el decreto del Rey de reyes, que los judíos regresarán a su tierra y se conformarán en un estado soberano de pleno derecho conforme a su palabra profética. Y así se ha cumplido no por ellos, sino por D-os.
En el memorial de los caídos en la masacre del 7 de octubre de 2024 en Israel, por la memoria bendecida de las más de 1200 víctimas asesinadas a sangre fría, violadas, vejadas, profanadas, quemadas; por la memoria de los 101 rehenes secuestrados traer a nuestra mente en esta importante fecha la profecía del juicio a las naciones de Mateo 25:31-46 nos debe despertar la conciencia para estar nosotros del lado de la voluntad de Dios y guiar a nuestra nación a hacer lo propio.
La actitud y la posición de nuestro país hacia Israel al igual que con las demás naciones del mundo determinará, al final de la gran tribulación, el veredicto de Dios hacia nosotros como nación en relación al milenio (Mateo 25:31-46).
Con respecto a esta revelación bíblica debo preguntar: si esta profecía bíblica dada por el Señor Jesucristo directamente se cumpliera en estos momentos ¿Hacia cuál lado sería puesta Venezuela como nación?... Si somos fieles a la verdad bíblica debemos responder que Venezuela sería considerada una “cabra” y sería puesta a la izquierda con todas las naciones que se aliaron con el anticristo, satanás y el falso profeta en contra de Dios, Israel y los mártires por el testimonio de Cristo (no la iglesia, sino los que se hayan quedado en el traslado y demás personas que hayan resistido al anticristo y reconocieron a Cristo como su Señor en la gran tribulación).
Lo anterior sería una manifestación del espíritu antisemita, antiisraelí, antijudío, antisionista y anticristiano. Con esto en nuestra mente ¿No nos duele saber que si el antisemitismo que profesan quienes nos subyugan se mantiene en nuestra nación se generaría en Venezuela una generación antisemita que lleve a nuestra nación a estar en los tiempos finales, entre las sentenciadas al in****no sin tener oportunidad alguna de entrar al reinado milenial de Cristo? ¿Vamos a permitir que eso suceda? ¿Dónde esta nuestra vocación profética que nos demanda alzar la voz de Dios para exhortar hacia el cumplimiento de la voluntad divina?
Tomando el tema y las palabras de Mateo 25, cuando habla de lo que D-os tomara como criterio para definir a una nación “oveja” o “cabra”, aliada o enemiga de Israel, puedo decir que todavía hay judíos e israelíes beduinos, drusos y de otras nacionalidades hambrientos, sedientos, extranjeros, desnudos, enfermos y encarcelados-secuestrados en hogares de palestinos cómplices de terroristas y, peor aún, todavía hay judíos israelíes hambrientos, sedientos, extranjeros, desnudos, enfermos y encarcelados-secuestrados en los lúgubres e inmorales túneles construidos por los terroristas de Hamas que los usan como escudos humanos, del mismo modo que usan a su propio pueblo. Ellos esperan que los bendigamos.
Nuestro desafío cosmológico y trascendente es “alinearnos” con la voluntad de Dios o “alienarnos” de Él. En esto tampoco podemos servir a dos señores. O estamos con los que ayudan a la mujer recién dada a luz (Apocalipsis 12) y las ovejas del lado derecho (Mateo 25:00-00) de las profecía escatológicas o estamos con el “dragón-serpiente antigua”, del lado izquierdo del Juez de las naciones que desean destruirla.
En esa primera alternativa nos pondríamos del lado de Dios prefiriendo su voluntad escatológica, la de nuestro Rey-marido celestial bajo cuya autoridad asumimos la defensa del pueblo que lo elegirá en la septuagésima semana en medio de gran persecución y sobre el cual reinará milenariamente. En esta, como su iglesia-esposa igualmente nos solidarizaríamos también con aquellos que de entre los palestinos hambrientos, sedientos, desnudos, enfermos y encarcelados como escudos humanos bajo el régimen bárbaro de los terroristas de Hamas rechacen la barbarie del fundamentalismo salafista yihadista y terrorista que los inflama junto a las demás fracciones terroristas palestinas.
En aquella segunda alternativa negativa elegiríamos “alienamos” de su voluntad “alineándonos” con la línea ideológica del Irán antisemita, antisionista, antiisraelí, antijudío y anticristiano rector, dictador, totalitarista, terrorista promotor de una nueva “solución final” exterminadora del noble pueblo judío con sus más de 3000 años de historia. En otras palabras, nos alinearíamos con el “dragón” y la “serpiente antigua”. Bajo esta opción nos convertiríamos en enemigos de Israel, socios cómplices de su exterminio y, por tanto, genocidas.
Escoger esta última alternativa nos convertiría en un nuevo proxis iraní, uno de sus títeres, un nuevo tentáculo integrante del “eje del mal” en este “ale limon” macabro en el que nos quieren arrimar a todas las naciones al lado izquierdo con las “cabras” cuyo destino esta sellado en el juicio a las naciones.
Debo apuntar que nuestro apoyo a Israel no significa desconocer el horror de la guerra que viven nuestros prójimos palestinos, pero dicho horror no es consecuencia de la voluntad del pueblo israelí, sino del odio y la irracionalidad que resoplan los terroristas palestinos encabezados por Hamas y apoyados en gran manera por Irán y todos sus aliados, entre los cuales, expertos en el medio oriente cuentan a nuestra nación.
La denuncia y la demanda no debe ser dirigida a Israel, sino a Hamas y los demás palestinos cómplices y aliados, pues, si aquí se movilizaron fuerzas militares hacia la frontera del esequibo solo por haberse izado una bandera en el que consideramos nuestro territorio, cuanto más pleno derecho tiene Israel a defenderse de una horda de bárbaros que invadieron su territorio, violando sus fronteras y sus mujeres y hombres, asesinando “incivilmente” a niños, jóvenes, adultos y ancianos por igual, mujeres y hombres, civiles y militares, y que, sumado a eso, recibió y en 12 meses siguió recibiendo y recibe aún miles de cohetes y drones que de no tener la “cúpula o domo de hierro” cuántas más vidas inocentes no beligerantes se hubieran perdido.
A esos horrores también sumamos los cientos de atentados contra objetivos civiles en diferentes partes del país y del mundo. Por todas estas razones, Israel esta en su pleno derecho a la defensa. Los ocupacionistas y genocidas están en otros lugares. Israel es el pueblo de Dios en preparación para su actuación final.
Por todo lo expuesto hasta aquí y respetando la costumbre de este pueblo milenario y santo, digo que la memoria de los israelíes y demás ciudadanos asesinados por los malos sean bendecidas. D-os de la victoria a Israel sobre los malos. Que en la victoria de Israel sean bendecidos los corazones palestinos temerosos de D-os y anhelantes de un mejor futuro junto al pueblo escogido. ¡Shaná tová umetuká Israel! ¡Buen y dulce año Israel! ¡Am Israel hai¡ ¡Israel vive por siempre!
«Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis». Mateo 25:37-40
Mstr. Giovani Pelayo