15/09/2023
Querida comunidad de la Iglesia Belén,
Quiero compartir con ustedes una reflexión basada en el pasaje de Éxodo 20:18-20 que habla del temor hacia Dios.
En este pasaje, los israelitas experimentaron un temor profundo cuando Dios se reveló en el monte Sinaí con truenos, relámpagos y el sonido del cuerno de carnero. Este temor no debía ser un miedo paralizante, sino un respeto profundo por el poder y la majestuosidad de Dios. El tipo de actitud que reconoce a Dios como supremo sobre todas las cosas y lo reverencia con el respeto debido.
Este temor hacia Dios tiene un propósito importante: prevenir el pecado. Como nos recuerda 2 Corintios 7:1, nuestra reverencia y temor hacia Dios deben impulsarnos a buscar la santidad y purificarnos de todo lo que pueda contaminar nuestro cuerpo y espíritu. Es un recordatorio de que, como creyentes, debemos vivir vidas santas y obedientes a Dios.
En nuestra búsqueda de una relación más profunda con Dios, recordemos que el temor hacia Él nos ayuda a evitar el pecado y a acercarnos a la santidad. Sigamos fortaleciendo nuestra relación con Dios a través de la oración, el estudio de Su Palabra y la comunidad cristiana.
Que el temor reverente hacia Dios guíe nuestros corazones y acciones mientras continuamos creciendo en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
En el amor de Cristo,
Pastor Walter
Éxo 20:18-20 NTV Cuando los israelitas oyeron los truenos y el toque fuerte del cuerno de carnero y vieron los destellos de relámpagos y el humo que salía del monte, se mantuvieron a distancia, temblando de miedo. (19) Entonces le dijeron a Moisés: —¡Háblanos tú y te escucharemos, pero que no nos hable Dios directamente, porque moriremos! (20) —¡No tengan miedo! —les respondió Moisés—, porque Dios ha venido de esta manera para ponerlos a prueba y para que su temor hacia él les impida pecar.
2Co 7:1 NTV Queridos amigos, dado que tenemos estas promesas, limpiémonos de todo lo que pueda contaminar nuestro cuerpo o espíritu. Y procuremos alcanzar una completa santidad porque tememos a Dios.