15/09/2026
Como pueblo de Dios y unánimes en un mismo sentir, nos unimos en oración por una vida que necesita un milagro. Oramos con fe, creyendo que para Dios no hay imposibles y que Él sigue siendo el Dios que sana, restaura y da vida nueva.
No sabemos cómo ni cuándo, pero sí sabemos en quién hemos puesto nuestra confianza. Creemos que el milagro acontecerá y que esta vida será testimonio de una promesa cumplida, de una oración contestada y de la vida nueva que solo Dios puede dar.
Cuando el pueblo se une en fe, algo comienza a suceder.