27/08/2026
La historia de Obed-Edom nos recuerda una verdad poderosa: ¡cuando la presencia de Dios llega, nada permanece igual!
Su presencia trae bendición, transforma hogares, renueva corazones y marca nuevos comienzos.
Hoy es tiempo de buscar esa presencia, tiempo de rendirse ante ella, tiempo de creer, tiempo de recibir lo que Dios quiere hacer y solo él puede dar.
🔥 NO SERÁ UNA REUNIÓN MÁS, SERÁ UN ENCUENTRO CON LA PRESENCIA QUE TRANSFORMA.