09/08/2026
Prédica domingo 9 de Agosto
Pr Javier Sampayo
El Arte de Escuchar en un Mundo de Ruido
Textos base:
- 1 Samuel 3:1-10 (El llamado de Samuel)
- 1 Reyes 13:1-26 (El profeta desobediente)
- Lucas 10:38-42 (María y Marta)
Introducción
En la Biblia, escuchar a Dios no es un acto pasivo; es una postura activa del alma. Sin embargo, vivimos en una era de sobresaturación de voces: el estrés, las opiniones ajenas, las emociones y MUCHAS OTRAS SITUACIONES pueden ahogar la voz de Dios. Estos tres pasajes nos muestran tres niveles de cómo se puede (o no) oír la voz del Señor.
1. El Énfasis de la Disponibilidad (1 Samuel 3:1-10)
"Habla, que tu siervo escucha."
- Contexto: El joven Samuel no conocía aún la voz de Dios, pero estaba en la casa del Señor, sirviendo. El anciano Eli le enseña a responder.
La voz de Dios no siempre viene con truenos; a veces viene como un susurro en la noche. Para oír a Dios se necesita humildad y disposición. Samuel no interrumpió a Dios; se postró y dijo: "Habla".
- Aplicación: ¿Estás demasiado ocupado para oír? Dios sigue hablando, pero necesitas la actitud del siervo que deja de hacer para escuchar.
2. El Énfasis de la Obediencia Integral (1 Reyes 13:1-26)
"Por cuanto has sido rebelde al mandato de Jehová..."VS 21
—Dios dice que tú desobedeciste sus órdenes, TLA
“Has desafiado la palabra del SEÑOR y desobedecido el mandato que el SEÑOR tu Dios te dio. NTV
—Así dice el SEÑOR: “Has desafiado la palabra del SEÑOR y no has cumplido la orden que el SEÑOR tu Dios te dio. NVI
- Contexto: Un profeta recibe una orden clara de Dios: "No comas pan ni bebas agua en ese lugar". Cumple al principio, pero un falso profeta lo engaña diciendo: "Un ángel me dijo..." y desobedece, sellando su muerte.
No basta con "oír" la voz de Dios una vez; hay que perseverar en esa palabra. El problema no fue que el profeta no oyera; el problema fue que prefirió la voz de un hombre (que sonaba espiritual) por encima de la Palabra directa de Dios.
- Aplicación: Cuidado con las "palabras proféticas" que contradicen lo que Dios ya te dijo en Su Escritura. La voz de Dios siempre es coherente con Su carácter. Escuchar bien implica discernir.
3. El Énfasis de la Prioridad (Lucas 10:38-42)
"Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria."
- Contexto: Jesús entra en casa de Marta. Ella se afana en los quehaceres, mientras María se sienta a los pies del Maestro.
El ruido no siempre es malo; a veces el ruido son las "cosas buenas" (el servicio, la comida, la hospitalidad). Marta estaba haciendo algo bueno, pero perdió lo mejor.
Oír la voz de Dios requiere elección. No se trata de no hacer nada, sino de hacer primero lo principal: sentarse a Sus pies antes de levantarse a servir.
Conclusión y Llamado Final
Tres preguntas para el corazón:
1. Disponibilidad: ¿Estás como Samuel, diciendo "Habla, Señor", o estás tan distraído que no distingues Su voz? (1 Samuel)
2. Discernimiento: ¿Estás como el profeta de 1 Reyes, que cambió la orden de Dios por un mensaje más "cómodo" de otro? (1 Reyes)
3. Prioridad: ¿Estás como Marta, permitiendo que muchos quehaceres roben el tiempo que debes pasar con Dios? (Lucas)
1 REYES 19:11-13 – diálogo con ELIAS
11 Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12 Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. 13 Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?
Conclusión: Dios habla hoy. No en el terremoto ni en el fuego muchas veces, sino en la brisa suave. Pero para oír esa brisa, debes apagar el ruido de tus afanes y la soberbia de tu propio criterio. La vida cristiana no se trata de hacer mucho para Dios, sino de conocerlo a Él. Y eso solo se logra oyendo Su voz.