25/05/2026
Celebramos a Jesús en en nuestra Reunión de Celebración.
¿Como pelear mis batallas?
Efesios 6:10-20
Para pelear nuestras batallas necesitamos conocer y vestirnos de la armadura de Dios. Nuestra fuerza, emociones y capacidades son limitadas. Si no es Dios obrando en nosotros, nuestro esfuerzo no alcanza. Incluso los deseos correctos que nacen en el corazón necesitan ser sostenidos por Dios para poder cumplirse.
La lucha de la iglesia no es contra personas, sino contra potestades y fuerzas espirituales. El enemigo busca desanimar, robar la alegría y debilitar la fe, porque la alegría del Señor es nuestra fuerza. Cuando la alegría de Dios permanece en nosotros, podemos mantenernos firmes.
Job entendió que lo más importante no era tener cosas, sino poder ver a Dios. Todos pasaremos por valles difíciles: algunos para crecer y otros por desobediencia. El día malo llegará, por eso debemos vestirnos de la armadura. Dios nos la da, pero somos nosotros quienes debemos ponérnosla.
La armadura no es principalmente para atacar, sino para resistir y protegernos. Protege el frente y no la espalda, porque debemos enfrentar las batallas de frente y no vivir mirando hacia atrás.
El verdadero Evangelio puede confrontar, pero no genera destrucción. La confrontación de Dios viene para transformar, consolar y animar.
El escudo es la fe. Y la fe es certeza. Cuando hay certeza en Dios, la duda pierde fuerza y las situaciones naturales no pueden mover aquello que Dios puso en nuestro corazón.
Dios te bendiga.