05/12/2021
Estudio 5/12
19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
Es interesante que, siendo un versículo comunmente citado entre los cristianos, rara vez es analizado en profundidad, y menos aún es utilizado como medida de cómo interpretamos las Escrituras, tanto en nuestra vida personal como en las iglesias/congregaciones.
Dejando de lado la discución acerca de si es la Bilblia la Palabra de Dios o una colección de mitos judeocristianos, o si la Biblia que tenemos es o no la original, quiero concentrarme en el versículo 20, porque a diferencia de las otras discuciones, es raramente tratada.
Cuando leemos la frase "ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada", generalmente solemos mutilarla, leyendo "ninguna Escritura", pequeña diferencia no? Pero lo peor es que ya sea que hablemos de las profecías bíblicas o de la Biblia entera, no reparamos en si estamos cometiendo o no éste error.
Lo que la versión Reina Valera 1960 llama "interpretación privada" en el idioma griego original se dice idias, que significa "propia" o "de uno mismo". O sea, que se refiere a una interpretación generada por el lector. El versículo 21 aclara la razón de esta afirmación, que es el hecho de que no es el lector quien establece que dijo o que quiso decir, ni tampoco el autor humano que escribió, sino Dios mismo el único con la autoridad de determinar que fue lo que quiso expresar.
Un clásico ejemplo de esto son los artistas plásticos, que hacen un dibujo o una pintura, y luego el público y los críticos de arte la ven y comienzan a "analizarla", en realidad a tirar ideas de qué es lo que el artista quiso expresar, y que muchas veces nada tienen que ver con lo que el artista estaba pensando.
Otro ejemplo son los test psicotécnicos que se utilizan para selección de personal, las personas dibujan según su habilidad, gusto e imaginación, y luego los psicólogos interpretan un perfil en base a lo que dibujaron. Grande fue mi sorpresa cuando se me dió por buscar en Google la guía de interpretación de esos dibujos, coas que había hecho siguiendo un criterio estético llevaban a que el test me diera que soy casi un potencial homicida serial. Por cierto el grado de toxicidad de las relaciones laborles en la mayoría de las empresas muestran que esos test no distinguirian un iceberg en el Ártico, los que los usan están "robando la plata".
Ahora, si uno hace una escuesta entre la mayoría de los que leen la Biblia descubrirá que sus interpretaciones de la Escritura no son propias o generadas por ellos mismos, sino aprendidas o adquiridas de la iglesia a la que pertenecen, del Seminario donde estudiaron, del autor que leyeron o de alguna autoridad en el tema. Eso les hace creer que no están cayendo en la interpretación privada, ya que ni fueron ellos los que interpretaron, ni se trató de la interpretación de una sola persona, sino que por el uso fue validada por un gran número de hermanos y creyenttes que la reconocen como verdadera. Pero es esto en verdad así?
La respuesta es que en muchos casos NO. Porque si la interpretación de la Escritura no proviene de Dios, sino de un lector, de un grupo de lectores, da igual si se guardó esa interpretación para sí mismo, o si la propagó hacia los demás. Y da igual también si los que escucharon esa interpretación la dieron por cierta o no.
Un ejemplo histórico. Cuando Napoleón fue derrotado en Waterloo en 1815, una persona decidió llegar a Londres antes que el encargado de anunciar el resultado de la batalla, y propagar el rumor de que Napoleón había ganado. El caos que la noticia falsa produjo hizo que esta persona y sus socios adquirieran bienes y empresas a precios de remate, ya que el pánico se apoderó de la gente, que esperaba que Gran Bretaña se rindiera con condiciones humillantes o que el propio Napoleón invadiera.
Del mismo modo de que que la gente creyera la noticia falsa no cambió el verdadero resultado de la batalla, que una gran cantidad de cristianos adopten la interpretación privada de unos pocos no la convierte en verdadera. Aunque lamentablemente hay muchos que enseñan que un grupo de creyentes puestos de acuerdo pueden cambiar, agregar o quitar cosas de la Escritura, pisoteando versículos como Deuteronomio 4.2, 12.32, Apocalipsis 22.19.
Yo les pregunto ahora si conocen algún caso donde la interpretación privada de uno o varios se propagó y se enseña como si fuera de origen divino. Y antes de que me contesten yo les aseguro que muchos señalarán a esta iglesia o a aquella denominación, pero poquísimos se señalarán a sí mismos. Dudo mucho que un adventista confiese hacer eso respecto de Doug Batchelor o muchísimo menos de Elena de White, que un protestante o evangélico diga de eso de John Derby y el rapto pretibulacionista, o que un dispensacionalista haga lo propio, ni hablar de un calvinista acerca de la predestinación, o un pentecostal acerca de su doctrina del hablar en lenguas. Acaso creen que la unidad de la Iglesia de Cristo podrá alcanzarse mientras no estemos de acuerdo en la doctrina? "¿Podrán andar dos juntos sino estuviesen de acuerdo?"Amós 3.3 ¿Acaso los apostoles no enseñaron a que tengamos un mismo sentir y un mismo modo de pensar?Filipenses 2.2 ¿No oró Jesucristo por su iglesia, pidiendo que seamos uno?Juan 17.11, 21-22 ¿¡Y cómo vamos a llegar a cumplir ese deseo, que es un MANDAMIENTO (Romanos 12.16, 1 Corintios 1.10, 2 Corintios 13.11) y que no podemos escoger no cumplir so pena de pecar de desobedientes, sin primero RENUNCIAR a las interpretaciones privadas de OTROS, que hemos creído y repetido, creyendo que estaban bien, y muchas veces sin escudriñar a ver si es cierto que esas doctrinas son en realidad bíblicas, como hacían los de Berea?!
El apóstol Pablo tenía muchas más credenciales que la gran mayoría de los cristianos, desde el siglo I hasta hoy, y sin embargo, no tuvo NINGUN PROBLEMA en que pusieran a prueba su ministerio y verificaran sus enseñanzas(cf. Hechos 17.11). Hoy día hay gente que te expulsa de su congregación o de su seminario si tenés la menor duda de lo que te inculcan. Repetir como loros doctrinas que no se terminan de entender, ignorar a los muchos hermanos y no creyentes que cuestionan una u otra doctrina, en vez de sentarse a estudiar a ver por qué, o limitarse a obedecer ciegamente a pastores, maestros y eruditos, dejando que sean ellos los que estudien e interpreten, mientras que nosotros nos ocupamos del día a día, es un ejemplo de desidia, vagancia, estupidez, inmadurez y apostasía que abunda entre los creyentes. Desde que se inventaron el internet, las redes sociales y el teléfono móvil/celular, no hay excusa para la ignorancia. El que no sabe un tema sólo necesita SEGUNDOS o minutos para hallar una respuesta, pero la gente invierte horas y horas en series y videos graciosos, pero se cansa de buscar dos minutos sobre un tema serio. "Mi pueblo perece por falta de conociemiento" Oseas 4.6 dijo el Señor (cf. Isaías 1.13, 5.3, Oseas 6.6) millones siguen alucinados a falsos pastores y profetas que los exprimen, y los cristianos se dividen y acusan unos a otros de herejes, de cristianos a medias o de tener el evangelio por la mitad o incompleto, pero nadie quiere dar el brazo a torcer y sacarse la viga del ojo para mirar la paja en el prójimo.
¿Hasta cuándo seguiremos así?