16/09/2026
En los primeros siglos, ser obispo era ser "candidato a los leones". Hoy es sobre todo una gran responsabilidad: cuidar el fuego de la fe de los apóstoles, transmitirlo y acompañar al rebaño que Jesús nos confía.
"Cuando el nuncio me dijo que me habían nombrado obispo, sentí el peso de esa responsabilidad. Pero una vez en el ruedo, uno descubre el apoyo, el cariño y la oración de tanta gente. Eso es lo que realmente sostiene la misión."
🙏 Rezá por tus pastores.