09/08/2026
Tu valor no lo determina lo que otros piensen de ti ni lo que puedan ofrecerte. Fuiste redimido a un precio que no puede compararse con oro ni plata: la sangre de Cristo. Por eso, no permitas que nadie te haga olvidar cuánto vales delante de Dios.
📖 “Fuisteis rescatados… no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo.” — 1 Pedro 1:18-19