10/02/2024
Dios me ha regalado a una madre valiente y luchadora, un tesoro sin precio. Ella me anima a seguir adelante y a pelear cada día. Sin duda, Dios la puso en mi vida para cuidarme, educarme y amarme. enseñándome el valor de la vida y la familia. Oremos por ella siempre, para que Dios la llene de su presencia, renueve sus fuerzas y la mantenga a nuestro lado con salud y fortaleza. Honrémosla cada día y recordemos todo lo que ha hecho por nosotros. Valorémosla, atendamos sus oraciones, palabras y abrazos, y mantengamos un corazón sensible a sus necesidades. Agradezcamos a Dios en todo momento, tanto en la adversidad como en la prosperidad, y así encontraremos la verdadera libertad y la felicidad. Te amo mami con todo mi corazon y gracias por ser la mejor madre del mundo. Te amo, tu hijo David.