08/11/2026
El domingo fue uno de esos días que el corazón quisiera guardar para siempre. Un día lleno de gratitud, de sorpresas, de alegría y, sobre todo, de esa presencia maravillosa del Señor que nos recuerda cuánto nos ha bendecido al hacernos parte de Su familia. ❤️
Amelia, la abuelita, y Dalila, la mami, llenas de gozo y gratitud, presentaron delante del Señor a Santiago, nieto e hijo, herencia del Señor. Qué hermoso ver cómo nuestros pequeños son recibidos y consagrados a Dios, reconociendo que toda vida viene de Él y le pertenece. 🙏🏻
También celebramos con mucho cariño a nuestra hermana Flor y a Armando, quienes cumplieron años y quisieron presentarse delante del Señor con un corazón agradecido. Flor compartió con nosotros, con tanto amor, deliciosos bocadillos, pastel y café, como una expresión sencilla pero preciosa de ese cariño que nace de sabernos familia en Cristo. 🤍
Y qué hermoso fue escuchar a Armando cantar al Señor:
🎶 “No hay lugar más alto, más grande que estar a tus pies.”
Una verdad que queremos recordar siempre: no hay mayor privilegio que estar a los pies de nuestro Salvador y reconocer que todo lo que somos y tenemos proviene de Él.
También nuestro Pastor oró por todos los estudiantes que comienzan un nuevo ciclo escolar. Algunos con ilusión, otros quizá nerviosos o expectantes, pero todos puestos en las manos del Señor, confiando en que Su presencia irá con ellos y que Su bendición los acompañará en cada nuevo paso. 🎒📚🙏🏻
Y al salir, seguimos celebrando juntos: convivimos, nos gozamos, reímos, nos saludamos, compartimos y nos tomamos fotos. Momentos sencillos que se vuelven tesoros cuando se viven rodeados de hermanos que Dios nos ha regalado.
¡Qué manera tan hermosa de celebrar un día más en la casa de Dios! ❤️
“Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos.”
Salmo 84:10
Gracias, Señor, por permitirnos reunirnos, adorarte, celebrar la vida, compartir nuestras alegrías y caminar juntos como una familia en Cristo Jesús.
Todo lo que vivimos este domingo es motivo para decir: ¡Gracias, Señor!
A Ti sea toda la gloria, toda la honra y toda la alabanza, porque solamente Tú haces posible que personas tan diferentes podamos llamarnos hermanos, amarnos y gozarnos juntos en una misma familia: la familia de Dios. La familia del Buen Pastor.
🙌🏻 ¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos! Amén.