01/16/2022
“También me dijo: «No guardes en secreto las palabras del mensaje profético de este libro, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca.
Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose».
«¡Miren que vengo pronto! Traigo conmigo mi recompensa, y le pagaré a cada uno según lo que haya hecho.
Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin.
«Dichosos los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para poder entrar por las puertas de la ciudad.
Pero afuera se quedarán los perros, los que practican las artes mágicas, los que cometen inmoralidades sexuales, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la mentira. »
Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para darles a ustedes testimonio de estas cosas que conciernen a las iglesias.
Yo soy la raíz y la descendencia de David, la brillante estrella de la mañana».
El Espíritu y la novia dicen:
«¡Ven!»; y el que escuche diga: «¡Ven!»
El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida.”
“A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto:
Si alguno le añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro.
Y, si alguno quita palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, descritos en este libro.
El que da testimonio de estas cosas, dice:
«Sí, vengo pronto».
Amén. ¡Ven, Señor Jesús!
Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén.”
Apocalipsis 22:10-21