12/31/2025
Al iniciar este Año Nuevo 2026 damos gracias a Dios por su fidelidad. No hemos llegado hasta aquí por casualidad, sino por la gracia y el amor que nos han sostenido en cada paso del camino.
Hace cuatro meses despedí a mi padre, un hombre maravilloso que me enseñó los valores, la dignidad humana y el poder del honor a la palabra.
Sus enseñanzas marcaron mi vida y fueron parte fundamental para que pudiera construir una de las organizaciones más grandes e influyentes del mundo, con presencia en espacios de liderazgo, responsabilidad social, decisiones públicas y el mundo empresarial.
Mi madre, con su valentía y su fe, me enseñó a combatir la infamia y la deshonestidad con virtud, integridad y verdad. Ella me enseñó a guardar a Dios en lo más profundo del corazón, para que su paz no solo transforme mi vida, sino que inspire también a quienes caminan a mi lado.
Hoy renovamos nuestra esperanza con la certeza de que Dios sigue obrando, guiando, restaurando y abriendo puertas de bendición para nuestras familias.
Que este nuevo año sea una oportunidad para crecer en valores que dan vida, la fe, que nos recuerda que no caminamos solos. La honestidad, que fortalece nuestro carácter y nuestras relaciones.
La solidaridad, que nos impulsa a mirar al prójimo con amor y empatía. La paz, que enriquese la vida, que nace en el corazón y se extiende como luz hacia los demás.
No sabemos todo lo que traerá el 2026, pero sí sabemos quién camina delante de nosotros. Podemos confiar en que Dios hará nuevas todas las cosas, porque donde Él está, nace la esperanza.
Que el Señor bendiga tu hogar, tus estudios, tus proyectos y cada decisión. Que te conceda sabiduría para avanzar, valentía para levantarte cuando tropieces y un corazón humilde para seguir creciendo.
¡Feliz Año Nuevo 2026!
Que la paz de Cristo sea tu mejor comienzo y la fe, tu mejor compañía.