06/04/2026
La sunamita no esperó a la crisis para preparar el lugar de encuentro; ella construyó el aposento alto antes. En medio del dolor más profundo, ella sabía a dónde ir porque ya había hecho espacio para la presencia de Dios en su vida.
"Y subió, y lo puso sobre la cama del varón de Dios, y cerrando la puerta, se salió." — 2 Reyes 4:21