09/07/2026
En Apocalipsis 3:1-6, Jesús se dirige a la iglesia de Sardis con una de las advertencias más aleccionadoras dadas a cualquiera de las siete iglesias: «Tienes fama de estar viva, pero estás muerta». Sardis había caído en la complacencia espiritual, manteniendo una apariencia externa de vida mientras carecía de una vitalidad espiritual genuina. Cristo llama a esta iglesia —y a toda iglesia y creyente hoy en día— a despertar, fortalecer lo que queda, recordar el evangelio, guardar su Palabra y arrepentirse. Sin embargo, aun en medio de una severa reprensión, Cristo promete preservar a su pueblo fiel, vistiéndolo de vestiduras blancas y confesando sus nombres delante del Padre. Este mensaje nos desafía a examinar lo que hay detrás de nuestra apariencia religiosa externa, a rechazar la complacencia espiritual y la mundanalidad, y a permanecer vigilantes y fieles mediante el poder del Espíritu Santo. En última instancia, la iglesia no debe preguntarse qué piensa el mundo de ella, sino qué es lo que ve Jesucristo. www.sermonaudio.com/sermons/96262341144673