08/27/2026
Haz un inventario de tu vida. ¿Qué ha puesto Dios en tus manos?
Tal vez Dios te ha dado salud, conocimiento bíblico, capacidad para enseñar, una casa, recursos económicos, influencia, hijos, una profesión u oportunidades que otros nunca tuvieron.
Nada de eso llegó a tus manos por accidente. Cada bendición también trae consigo una responsabilidad.
Por eso no digas: “Esto es mío.” Di: “Señor, esto es tuyo. ¿Cómo puedo usarlo para tu gloria?”