05/28/2026
Vivimos en un tiempo donde muchos quieren impresionar a Dios con palabras bonitas, actividades religiosas o apariencias espirituales. Pero el Señor mira más profundo: Él examina el corazón.
No se trata de cuánto sabes, cuánto haces o cuánto hablas… se trata de cuánto dependes de Él.
Un corazón quebrantado, arrepentido y rendido delante de Dios vale más que mil discursos religiosos.
“Dios no busca oraciones elocuentes o listas de logros, sino un corazón contrito y humillado.” -PS. Josh Perdomo
“Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” — Salmo 51:17