07/02/2018
Uno de los argumentos favoritos del Catolicismo romano en contra de los evangélicos y de la fe reformada, es la selección de los libros inspirados en la elaboración del Canon bíblico. Debido a que ni Jesucristo ni el Espíritu Santo redactaron una lista de cuáles deberían ser los libros inspirados en el NT, fue la iglesia quien tuvo que hacer dicha decisión. Desde el punto de vista Protestante, el seleccionar los libros inspirados fue una de las labores más importantes de la iglesia quien, aunque NO ES infalible, podía ser capaz detectar la inspiración divina en dichos escritos. Y debido a que su función es ser “columna y baluarte de la verdad”, no solo puede sostener en alto la verdad que Cristo mismo le ha encomendado, sino que al mismo tiempo, debe someterse a la autoridad de esa verdad contenida en las Escrituras que ella sostiene en alto. La razón para ello es porque las Escrituras son “inspiradas por Dios” (literalmente “del aliento de Dios”) y debido a eso, ellas poseen una autoridad divina intrínseca a la cual la iglesia debe someterse. Pero desde el punto de vista católico romano, la selección de los libros inspirados es tan solo una prueba de que la iglesia no solo es infalible y que ella no puede equivocarse, sino que además su autoridad debe estar por encima de las mismas Escrituras. Para poder entender apropiadamente el debate, es necesario contextualizar la razón o razones por las que fue necesaria la selección de los libros inspirados en un solo volumen. Los ataques de Marción hacia las Escrituras fue lo que hizo que la iglesia seleccionara los libros inspirados de aquellos que no lo eran. Pero es necesario tener presente que lo que se encontraba en juego en ese ataque, no era que la autoridad de la iglesia estuviera siendo cuestionada, sino más bien, eran las mismas Escrituras las que estaban siendo atacadas y descalificadas como Palabra de Dios. Por lo tanto, la respuesta de la iglesia antes las herejías de Marción fue triple: 1) La formación de un Canon bíblico 2) La formulación del Credo de los apóstoles, 3) La apelación a la sucesión apostólica La labor de la iglesia en los primeros siglos para descubrir el sello de la inspiración en dichos escritos y coleccionar los libros inspirados en un solo volumen, fue muy parecida a la labor de los detectives en el día de hoy para descubrir las evidencias que existen en un caso jurídico: no es cuestión de autoridad ni de infalibilidad, sino de un conocimiento de la verdad.
Uno de los argumentos favoritos del Catolicismo romano en contra de los evangélicos y de la fe reformada, es la selección de los libros inspirados en la elab...