05/19/2026
¿Alguna vez te has sentido demasiado cansado como para presentarte? Este domingo, el pastor Frazier compartió un momento de total franqueza: los pastores también son personas. A veces atraviesan luchas, pero Dios les susurra: «En tus momentos difíciles, yo te llevo en mis brazos».
¿Qué sucedió después? Una poderosa manifestación de la presencia de Dios que nos recordó cómo era la iglesia primitiva. Cuando lo adoramos en nuestra debilidad, cuando lo alabamos en medio de los problemas —las facturas, el refrigerador vacío, el jefe difícil—, es precisamente entonces cuando llega el gran avance. Este es el despertar de la iglesia. Este es el avivamiento que comienza en nuestros hogares y se extiende por Tulsa.
¿La clave para la victoria? Mantén tus manos levantadas. Sigue alabándolo. En lo bueno Y en lo malo. Dios está haciendo algo extraordinario con personas comunes y corrientes, y todo comienza cuando decimos: «Aquí estoy, Señor. Úsame».
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Ever felt too tired to show up? This Sunday, Pastor Frazier shared a raw moment - pastors are people too. They struggle at times, but God whispers, "In your difficult times, I carry you."
What happened next? A powerful move of God's presence that reminded us what the early church looked like. When we worship Him in our weakness, when we praise Him through the problems - the bills, the empty fridge, the difficult boss - that's when breakthrough comes. This is the church awakening. This is revival starting in our homes and spreading to Tulsa.
The key to victory? Keep your hands raised. Keep praising Him. In the good AND the bad. God is doing something extraordinary with ordinary people, and it starts when we say, "Here I am, Lord. Use me."