06/06/2026
Admitidnos: a nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado. No lo digo para condenaros; pues ya he dicho antes que estáis en nuestro corazón, para morir y para vivir juntamente. (2 Corintioss 7:2-3 RV60)
Al leer esto esta mañana, me ha hecho reflexionar un poco. Pablo escribía a una iglesia que se estaba alejando de él. Fue capaz de escribir con valentía que no les había hecho ningún mal y que estaba comprometido con ellos, dispuesto a vivir y morir a su lado. Pregunta: ¿Puedo decir esto con total sinceridad a las personas a las que he sido llamado a servir? ¿Soy un misionero o un mercenario? Selah.
Contending for the Supernatural