06/06/2026
(FOR ENGLISH SEE COMMENTS)
¡Iglesia, Dios les bendiga!
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a cada persona que oró, participó, dio de su tiempo y apoyó nuestro alcance* “CAN 6.6.26”*
Hoy tuvimos la oportunidad de visitar alrededor de 60 hoteles, distribuir material de concienciación y sembrar esperanza en nuestra comunidad. Además, fuimos bendecidos al contar con la participación de **cuatro iglesias adicionales** que se unieron a este esfuerzo. Ver al Cuerpo de Cristo trabajando unido por una causa tan importante fue un hermoso testimonio de amor, compasión y unidad.
Fue un tiempo muy productivo en el que se establecieron nuevas conexiones, se crearon oportunidades para futuras conversaciones y se levantó conciencia sobre la realidad de niños que aún necesitan ser encontrados. Confiamos en que cada volante entregado representa una oportunidad más para que estos niños puedan ser identificados, encontrados y, finalmente, rescatados.
Uno de los reportes que recibimos de nuestros grupos fue acerca de una joven que pidió información sobre una iglesia donde pudiera congregarse. Aunque este alcance tenía como propósito principal crear conciencia y ayudar a que más personas conocieran la situación de estos niños, este encuentro nos recuerda que Dios siempre está obrando de maneras que van más allá de lo que podemos ver o planificar.
Quizás no vimos hoy mismo todo el impacto de nuestro esfuerzo, pero sabemos que cada conversación, cada volante entregado y cada oración elevada fue una semilla sembrada. Confiamos en que Dios continuará obrando en los corazones y usando este trabajo para cumplir Sus propósitos.
*"Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios."* — 1 Corintios 3:6
Como iglesia, creemos que el Señor está usando cada acto de obediencia para tocar vidas y abrir puertas que solo Él puede abrir. Puede que hoy no veamos todo el impacto de lo que se logró, pero confiamos en que Dios hará crecer cada semilla sembrada para Su gloria.
Gracias por servir con amor, por representar a Cristo con excelencia y por tener un corazón dispuesto para alcanzar a otros. Gracias también a las iglesias que caminaron junto a nosotros en esta misión. Sus oraciones, sacrificio y compromiso hacen una diferencia más grande de lo que podemos imaginar.
Sigamos creyendo, sirviendo y extendiendo las manos de Jesús a nuestra comunidad, confiando en que Él sigue buscando y rescatando lo que se había perdido.
**Rescatados para Rescatar**