08/23/2026
LA IGLESIA NO ES ALGO QUE MIRAMOS. ES UN CUERPO AL QUE PERTENECEMOS.
Vivimos en un tiempo donde es más fácil que nunca escuchar una predicación desde casa. Y damos gracias a Dios porque la tecnología puede llevar Su Palabra a lugares donde antes no llegaba.
Pero una transmisión nunca podrá reemplazar lo que Dios diseñó para Su Iglesia.
La Biblia dice: Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.
1 Corintios 12:27
Y un cuerpo no puede vivir con sus miembros desconectados.
La Iglesia no es solamente un mensaje que escuchamos.
Es una familia a la que pertenecemos.
Es un cuerpo en el que servimos.
Es una comunidad donde llevamos las cargas unos de otros.
Nos congregamos para adorar juntos.
Nos acercamos para orar unos por otros.
Servimos con los dones que Dios nos ha dado.
Animamos al cansado.
Abrazamos al que está pasando por una prueba.
Oramos por el enfermo.
Enseñamos a nuestros hijos a amar la casa de Dios.
Y juntos crecemos hasta parecernos más a Cristo.
La Escritura nos recuerda: No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos.
Hebreos 10:25
El cristianismo bíblico nunca fue diseñado para vivirse como espectadores.
No somos consumidores del Reino; somos miembros del Cuerpo.
No solamente recibimos. Damos.
No solamente observamos. Servimos.
No solamente asistimos. Pertenecemos.
No solamente creemos juntos. Caminamos juntos.
Tu presencia importa.
Tus dones importan.
Tu familia importa.
Tu servicio importa.
Tú necesitas a la Iglesia, y la Iglesia necesita lo que Dios ha depositado en ti.
Hay un lugar para ti y tu familia en Fuente de Vida.
Ven. Adora. Sirve. Crece. Pertenece.
Así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
Romanos 12:5