08/22/2026
Veva Pozos comparte con nosotros un testimonio que habla de fe, oración, perseverancia y esperanza.
Su mamá había sido diagnosticada con escoliosis, artrosis y osteoartrosis severa. Con el paso del tiempo, el deterioro de sus huesos y articulaciones hizo que caminar se convirtiera en una experiencia dolorosa. Necesitaba apoyo para desplazarse, utilizaba silla de ruedas durante sus terapias y, en algunos momentos, incluso el simple hecho de moverse le provocaba un dolor difícil de soportar.
Después de participar en la Conferencia de Sanación de Irrefrenable Misericordia, Veva regresó profundamente impactada por los testimonios que había escuchado, las experiencias compartidas y las enseñanzas de Miguel Horacio, Sergio Soto y Melchor Maldonado.
Mientras pensaba en todo lo que había vivido y recordaba las maravillas de Dios de las que había sido testigo, una pregunta comenzó a surgir en su corazón: ¿por qué su mamá no podía experimentar también esa gracia?
Fue entonces cuando, en medio de la oración, sintió en su corazón una pregunta del Señor que la llevó a dar un paso de fe: “¿Por qué no has orado?”
Veva decidió hacerlo. La respuesta, no llegó de manera inmediata. Pero poco a poco comenzó a notar cambios. Su mamá empezó a experimentar una disminución del dolor y, progresivamente, una mayor movilidad.
Con el tiempo, la mejoría fue tan significativa que llamó la atención del médico que conocía su condición y había revisado los estudios realizados años atrás. Ante los cambios que estaba presentando, solicitó nuevos análisis y, finalmente, dejó de recomendar la intervención quirúrgica que anteriormente parecía necesaria.
Hoy, la mamá de Veva puede caminar de manera independiente y ya no vive con aquellos intensos dolores que durante tanto tiempo limitaron su vida.
Si tú, o alguien que amas, está atravesando una enfermedad, un diagnóstico difícil o una situación que parece no tener salida, te invitamos a escuchar este hermoso testimonio.